Adicta a los Doramas
Abr 16th, 2009 by Kundalah
Sin duda encontrar la página web de Asia-Team ha sido descubrir todo un mundo. En principio entré para poder dar con un montón de pelis asiáticas (y japonesas sobre todo) que sabía que ni de coña iba a encontrar en nuestro país. Pero, oh cielos, no sólo había películas, sino también bandas sonoras, J-music, mangas, anime y, Diox, ¡doramas!
Los doramas son series japonesas en formato de 11 capítulos (generalmente; no siempre) de unos cuarenta y cinco minutos de duración cada uno. Hay muchas adaptaciones de mangas, pero vamos, que se puede encontrar de todo. Y, aunque tengo que asegurarme, hasta la fecha no he encontrado series de más de tres temporadas (como casos excepcionales). Lo normal es que se cierre la trama en una misma temporada o dos como mucho. Eso mismo ha hecho que me enganche a este tipo de series y que cada poco esté buscando nuevas perlas.
Y es que los japoneses tienen una manera muy peculiar y muy propia de contar las historias. Tal vez por eso hay mucha gente que no consigue entrar, engancharse, con los animes. Una forma dramática y, a veces, repetitiva en algunos elementos de la historia hasta decir basta, como con una enorme tendencia al kawaii (volverlo todo bonito y entrañable). Por otro lado tienen la sana costumbre de hacer algo que me encanta. Diferenciar a los dos tipos de malos. El malo maloso sin remedio, despreciable en todo su esplendor; y el malo maloso al que se le coge cariño porque, sencillamente, a alguien le tenía que tocar ser la otra parte en la historia.
Hasta le fecha he visto completas: Densha Otoko, Hana Yori Dango (1 y 2), Gokusen (sólo he visto la primera temporada de las tres que hay; y es que me decepcionó un poco), Hanazakari no kimitachi e y Maou.
A falta de los capítulos finales: Akihabara@DEEP (qué locura de serie, sin sentido, pero en momentos genial) y Voice (la más moñas, de lágrima fácil, pero que no puedo dejar de ver).
En el tintero tengo las de misterio: Xenos, A million stars fall from the sky, Bokura no yuuki y Puzzle. Si es que no puedo parar. Ains…
¿Cuáles serían mis recomendaciones para aquellos que tengan curiosidad? Pues… Veamos. Hana Yori Dango está bien, pero para series de instituto recomiendo la locura que es Hanazakari no kimitachi e. Hasta el capítulo tres no decidí que me gustaba. Va de una chica que se “disfraza” de tío para poder entrar en un instituto privado sólo para chicos. Una vez que consigues pasar por el alto que “joder, por mucho que se vista como un chico parece claramente una tía”, las risas están aseguradas. Es muy, muy en plan anime, con escenas absurdas, más que comunes en este tipo de formato. Altamente recomendable.
Y en plan algo más serio, Maou. Al principio, sobre todo, algunos de los diálogos son flojuchos, pero es la trama general la que engancha de todas todas, aún a pesar de toparte con pistas obvias en plan El código da Vinci. La historia gira en torno a un asesino en serie que manipula a otros para cometer los crímenes en su lugar, y el policía que trata de resolverlo. Es en realidad un remake de la serie coreana The Devil, por lo que tengo entendido mucho más oscura y retorcida que la japonesa, pero como digo: recomendable.
Desde aquí os invito a verlas y más si, como yo, estáis un poco hartos/as de las típicas series americanas. Algo nuevo y fresco no viene mal de tanto en tanto. Pero no me voy aún sin antes poneros el opening de Maou (pena que la calidad de imagen no sea muy allá, porque la canción se sale) y el tema principal de Hanazakari no kimitachi e con algunas escenas de la serie, aunque no se pueda apreciar en general la locura de serie que en realidad es.