El Camino del Héroe
Ene 30th, 2009 by Kundalah
Admito que tengo un poco (bastante) olvidado el blog. No hay excusa, en realidad, salvo decir que hace unas semanas desempolvé finalmente mis apuntes de japonés y que, desde entonces, les estoy dando caña. ¿Por qué? El detonante definitivo fue la serie anime Bleach.
Después de varios meses visionando películas en japonés, y tras ponerme al día con la serie Naruto Shippuden y Blood (que aún a pesar de tenerla en castellano acabé viéndola en japones porque el doblaje no me convencía), empecé, como digo, a ver Bleach, y para mi sorpresa había momentos en los que entendía lo que decían. Y no sólo eso. Había veces que hasta pillaba los errores de matiz en los subtítulos. Supongo que ese fue el momento clave en el que me decidí.
Pero bueno, esta entrada no es acerca de mis avances en el nihongo, sino, como reza el título, sobre El Camino del Héroe. Porque la fórmula me funciona y concuerda con mi euforia de unas series frente a otras.
Fue en una de las conferencias de la pasada EstelCon donde explicaron qué era y, a pesar de lo obvio, no caes en la cuenta de su obviedad hasta que te lo pasan en diapositivas. Así pues, ¿por qué Naruto y Bleach son, a día de hoy, mis dos series favoritas? Porque repiten la fórmula de dos series que me marcaron en su día: Dragon Ball y Caballeros del Zodiaco.
La primera comparación me resultó bastante evidente desde el principio, aunque la trama, por supuesto, no sea la misma. Tenemos a Goku que se trasforma en un enorme gorila sin control y a Naruto que se trasforma en un demoníaco zorro de nueve colas también devastador. Tenemos a Piccolo por un lado y a Gaara por otro. Tenemos los maestros que los van formando como el Genio Tortuga o Kaito, en contraposición a Kakashi y a Ero-senin. Tenemos el Campeonato de Artes Marciales en una serie y el examen para Chuunin en la otra… Son pequeños detalles que se van sumando, puede que sutiles para algunos, pero que en mi caso me cuadran perfectamente. Es el desarrollo del niño-héroe, inocentón, noblote, que ha crecido aislado y que va descubriendo sus orígenes (porque su nacimiento encierra un misterio). Por el camino, con cada batalla, va convirtiendo a sus enemigos en amigos o aliados por su nobleza, su empatía y su carisma.
Con Bleach admito que me costó más hallar la comparativa. Las tripas me rugían que la había y que una vez diera con ella sería más que evidente y entendería por qué me funcionaba tan bien. Entonces un día, sin más, mi mente hizo clic y lo vi. Caballeros del Zodiaco, por supuesto, cómo no me había dado cuenta antes. Sólo había que sustituir las katanas (o mejor dicho las Zanpakuto) por armaduras molonas. Y entonces no puedes evitar sonreír cuando hablan de los 13 capitanes de los 13 escuadrones y piensas en las 12 casas con los 12 signos del zodiaco.
La similitud, por supuesto, es más sutil, pero una vez hecha la conexión… El tipo de batallas, la sangre a chorros, los personajes que mueren pero en realidad no mueren y vuelven a la carga como si tal cosa, el Shikai o el Bankai no son más que “dame tu fuerza pegaso”, incluso el maloso Aizen tiene cierto parecido (conceptualmente hablando) con el hermano de Atenea. Como digo, todo sutil, pero ahí está.
Supongo que a la mayoría (y más si no han visto las series de las que hablo) todo esto que acabo de decir se la traerá al pairo, pero yo no puedo más que… maravillarme no sé si sería la palabra, y sorprenderme no se le acerca ni por asomo. Aunque tal vez decir que el cliché funciona. Y funciona más que bien, por mucho que se diga que las comparativas son odiosas. Pero al final, las historias que perduran no son más que revisitaciones de un mismo patrón. ¿Eso es malo? No. Es lo que mola y punto.
Así que si no habéis visto estas series y en su día os gustaron Dragon Ball y/o Caballeros del Zodiaco, no os las podéis perder. Yo seguiré disfrutando de lo que espero se convierta en el laaargo camino del héroe.

Parodia de los personajes de Bleach como si fueran de Naruto
Supongo que a la mayoría (y más si no han visto las series de las que hablo) todo esto que acabo de decir se la traerá al pairo
Más que traérnosla al pairo, nos suena chino… perdón, a japonés.
:- PPPPPPPP
Y si tenemos en cuenta que en tu caso sólo he conseguido convencerte de ver anime con Tenjou Tenge, y ambos sabemos por qué te gustó…