De Bits a Frames (2ª Parte)
Nov 13th, 2008 by Kundalah
Antes de dar paso a la segunda parte, quiero recalcar una vez más que lo que aquí comento no es más que una visión personal de cómo he visto yo las distintas adaptaciones de los videojuegos al cine hasta la fecha. Y es posible que muchos no estéis de acuerdo con mis siguientes comentarios al respecto (en los que no entro a analizar en ningún caso la calidad cinematográfica de ninguna de las películas, entre otras cosas porque tampoco soy una experta en la materia), pero como decía el chiste: es mi blog y lo sodomizo como quiera, así que, dicho esto (y no tengo intención de volver a insistir en ello para despejar dudas), prosigo.
Con el cambio de milenio las adaptaciones se suceden como churros. Novelas, cómics, videojuegos… Se insiste en que Hollywood está falto de ideas, y que por eso ha recurrido a las adaptaciones (y los remakes) en vez de aportar historias nuevas. Mi opinión personal es que vio el filón y se tiró a por él de cabeza. Éramos mucho friki suelto por el mundo, y sólo con eso le bastaba para cubrir unos mínimos en taquilla.
En el caso de los videojuegos, desde el 2001 ha habido al menos entre una y dos películas que han sido estrenadas en la gran pantalla. Y, lo más importante, a diferencia de las que vieron la luz en los 90, no eran (no son) de corte infantil, precisamente, aunque algunas lo parecieran a primera vista. Así, el 2001 arranca con Final Fantasy: The Spirits Within y Lara Croft: Tomb Raider.
No soy fan de la saga FF. Intenté jugar alguna vez, pero la verdad es que el juego no me dio más. Eso sí, el diseño de personajes me parece molón como él sólo (de hecho, en una de mis estanterías tengo una figura de Sephiroth), y las animaciones de lo más curradas. La película iba a utilizar la misma técnica, y Hironobu Sakaguchi (director y creador de algunas de las historias de FF) iba a estar al cargo de la dirección y el guión, por lo que no iba a tener que preocuparme de si era una buena o mala adaptación, sino sólo sentarme en la butaca y esperar el disfrute visual. Y eso fue en realidad lo que pasó. Disfrute visual. Pero por lo demás, personalmente, me dejó fría. No es que sea una mala película, sino una película más realizada por ordenador, con la sensación añadida de que parecía estar hecha para un público americano. ¿En qué me baso para decirlo? Bueno, después de haber visto Final Fantasy VII: The Advent Children (2005), una no puede evitar quedarse con esa idea. Qué queréis que os diga. Prefiero esta última a su predecesora.
En cuanto a Tomb Raider… He de admitir que salvo el primer cuarto de hora, el resto me pareció aburridillo cuando la vi por primera vez en el cine. Sin embargo, con el paso de los años (ya sabéis, el repaso anual de frikeces de temática similar como el de “heroínas buenorras haciendo el cafre”, léase Angelina Jolie y Mila Jovovich, principalmente) he ido cogiéndole cariño. De hecho, hasta hace bien poco, me parecía mucho mejor Tomb Raider: La Cuna de la Vida (2003), como película y como adaptación. ¿Por qué? Pues, sencillamente, porque reconocía escenas familiares. Lara Croft/Angelina Jolie (esa hembra) haciendo submarinismo, llevando una moto de agua, dándole al moto cross… Sin duda, era casi como estar dentro del juego, pantalla tras pantalla, y me lo pasé de vicio viendo escena tras escena. Sin embargo, como decía, con el tiempo y tras tomar perspectiva, fui consciente de que la primera era una presentación de personajes y escenario, mientras que la segunda era entretenimiento puro y duro, sin mayores pretensiones. En definitiva unas películas aceptables para pasar un rato y unas adaptaciones a las que no se le pueden pedir mucho más.
En el 2002 llega mi gran sorpresa: Resident Evil con Paul W. S. Anderson a la cabeza (sí, ese tipo que la mayoría considera un mal director y que, para mí, es un más que decente “adaptador”). Aún a riesgo de ser pesada por rememorar una y otra vez la misma anécdota cuando hablo de este tema, recuerdo el día en que vi el trailer promocional en una sala de cine y, casi por resorte, me llevé de inmediato las manos a la cabeza. Dios Santo, se atrevían a ultrajar mi vaca sagrada. Intolerable. Por supuesto, me negué en redondo a ir al cine a verla… hasta que cierto día cayó una copia en versión original subtitulada en mis manos y no pude más que quitarme el sombrero. No sólo aprobaba con nota alta, sino que además era una adaptación decente. La mejor de toda la trilogía para mi gusto. Una película de zombis con los ingredientes clásicos, y un escenario que bien podría haber sido utilizado para un spin-off del propio juego, sin alterar el trasfondo del que bebía. Todo lo que no sucede en la secuela. Ay, Anderson, Anderson. Cómo te perdiste.
Siempre he dicho que RE: Apocalipsis (2004) no me funcionaba ni como película ni como adaptación, aunque sí puedo entender por qué la secuela está mejor valorada por aquellos que no conocen la saga. Es, sobre todo, porque al fan (por supuesto, me incluyo) le resulta más difícil hacer la distinción entre mala película y mala adaptación. Y en este caso en concreto, a mí misma me costó horrores no meterlo todo dentro del mismo saco.
La secuela es palomitera. Un montón de zombis, acción, acción y más acción, y Mila Jovovich repartiendo estopa a saco sin dejar de lucir pose molona. ¿Cómo no iba a gustarle a los “ajenos”, y más aún a los adoradores de pelis como Crank, Transporter 2 o Shoot ‘em up? En mi caso, se me hizo innecesariamente larga (como las pelis que acabo de citar y que además me costó horrores verlas acabar). En cuanto a adaptación, es nefasta, aunque creo que el problema reside, no tanto en las aberrantes meteduras de pata, sino que por querer abarcar demasiado para deleite de los fans, la cagaron pero bien cagada. Demasiados detalles del juego metidos con calzador para mantener la “coherencia” con la historia que trataban de contar.
Por otro lado, y aún arriesgo de que acabéis de crucificarme por ello, prefiero RE: Extinción (2007). Es mala, sí, pero me entretuvo como que bastante más que Apocalipsis. Una mezcla entre Mad Max 2 y La Tierra de los Muertos Vivientes. ¿Es una mala adaptación? No creo que pueda calificarse como adaptación, sencillamente. Si a los cinco minutos de película prescindes de que en el título pone Resident Evil (que aparezca por ahí un tal Wesker y una tal Claire Redfield no es más que pura coincidencia con el original) y te quedas sólo con Extinción, descubres que el apósito no es más que una excusa para explotar una franquicia sobre zombis con heroína molona repartiendo mamporros incluida. Punto. Por supuesto, cuando salga en DVD la supermegachuliguay edición de coleccionista, me la compraré, y no sólo por puro completismo. También tengo las dos primeras de Blade y me niego en redondo a comprarme esa aberración con el subtítulo de Trinity. Para mí, sencillamente, no existe.
Vaya. Veo que me he enrollado como las persianas, para variar, y que me he dejado en el tintero un estreno que también tuvo lugar en el 2003. Un estreno que vaticinaba el desastre. Uwe Boll entra en escena. El Apokeclipse se desata. Con House of the Dead este individuo pone un pie en la dirección y otro en la producción, y ya no habrá manera humana de perderlo de vista. Ni a él, ni a sus abominaciones. La temible era Boll había llegado.
Continuará…
Mi punto de vista al respecto es totalmente diferente siendo que no le pego a los videojuegos, sin embargo mi opinion sobre las adaptaciones es q algunas de ellas han sido realmente malas.
Tu eres testigo de la unica vez en mi vida adulta en que me he dormido en el cine fue con Tomb Raider, y prometo q mis expectativas sobre la pelicula eran bien simples, ver a Angelina pegando ostias, y aun asi, fue soporifero.
Las de Resident Evil me gustaron mucho, aunque en la ultima el estilo Mad Max no me fue nada.
Y tampoco me gusto como cambiaron la forma en que se supone q tienes q matar los zombies.
Una pelicula q no has comentado y q tb fue de sobarse es la de ‘Elektra’, con lo q se supone q puede dar de si este personaje, y la poca chicha q le sacaron.
Bueno, aqui esta mi granito de arena.
Tomb Raider… ¿te refieres a la primera o a las dos en general? Como dije al principio, la primera me resultó aburridilla, mientras que la segunda salí más contenta del cine. ¿Por qué? Supongo que por mi actitud hacia ella. Esperaba tanto la primera vez, que me quedé con dos palmos de narices. La segunda fue en plan “a ver qué mierda me echan” y, supongo, la predisposición a lo peor me hizo ver lo mejor. Algo muy parecido, pero al revés, me sucedió con RE2. Me preparé para lo mejor y sólo vi lo peor.
En cualquier caso, al menos para mí, fue verlas mucho después con perspectiva. Tomb Raider, por ejemplo, la volví a ver hace unos meses. La recordaba tan mala que descubrí un “ah, no es tan horrible”. Así que me imagino (siempre en mi caso personal), la predisposición tiene su peso. Como ya he dicho antes, hablo de gustos, y el mío sé que no es el de la mayoría. Soy así de rarita, para qué engañarnos.
En cuanto a Elektra… bueno, no la he comentado porque es una adaptación de cómic (y en ese tinglao no me meto), pero ya que la mencionas, sí. Es tan soporífera como surrealista.