De Bits a Frames (1ª Parte)
Nov 11th, 2008 by Kundalah
De Bits a Frames era el título de un artículo que tenía preparado (hace un año ya) acerca de las distintas adaptaciones cinematográficas de videojuegos en los últimos quince años. Como ya comenté en su día, me decidí a publicarlo en el blog cuando, al repasarlo, me di cuenta de que el enfoque no había sido del todo acertado, así que me decidí a rehacerlo y actualizarlo, con el resultado que pasaré a mostraros en breve.
En cualquier caso, no pretendo redactar algo sesudo y analítico, sino, sencillamente, mi opinión personal al respecto y que, como os podréis imaginar, no está muy conforme con los resultados, aunque admito que también ha habido sorpresas agradables.
Y para empezar, quiero dejar bien claro, que para una fan como yo, entrar a valorar una adaptación, sea cual sea la fuente (novela, cómic, videojuego…), no es tarea fácil. Cuando te tocan lo más sagrado es lo que suele pasar. Cuesta separar una buena o mala película de una buena o mala adaptación. Por otro lado, mi gusto en películas no está a menudo acorde con la opinión generalizada. Por ejemplo, El Guerrero nº 13, Fantasmas de Marte, El Pacto de los Lobos, están dentro de mi listado de películas favoritas y, sin embargo, ha habido veces que con sólo mentarlas la gente se ha llevado las manos a la cabeza y ha empezado a echar pestes sobre ellas. Así pues, aunque hablar de buena o mala película va a ser más que subjetivo, intentaré ser lo más objetiva posible cuando me refiera a ellas como una buena o mala adaptación.
Hechas las presentaciones, mejor entro ya en materia.
Hablar de las adaptaciones hechas en los 90 y las realizadas en la presente década es hablar de dos concepciones totalmente distintas. Una infantilizada y otra adulta. Basta con hacer recuento para entender a dónde quiero llegar.

En 1993 se presenta en las salas Super Mario Bros, una película de corte familiar basado en el popular videojuego de plataformas. Palomitera y para críos sería su definición. Como adaptación deja mucho que desear, y como película no es mucho mejor, aunque abre la veda para que las siguientes sigan la misma línea. ¿A qué línea me refiero? A la idea preconcebida de que los videojuegos son un producto para niños y, por tanto, sus adaptaciones deben seguir la misma estela. A los hechos me remito.
En el 94 vieron la luz Double Dragon y Street Fighter. El trasfondo de estos videojuegos es bien simple: golpea y arrolla. Una pantalla tras otra. ¿Sería posible sacar algo decente de ahí? En mi opinión, sí, por supuesto. Double Dragon podría haber tenido un corte al estilo The Warriors donde sustituiríamos a los miembros de esta banda callejera por los hermanos Billy y Jimmy Lee; y el objetivo pasaría de cruzar la ciudad a rescatar a Marion, la dama en apuros. Por otro lado, Street Fighter habría sido la candidata perfecta para un Contacto Sangriento III (la segunda, para mí, sigue siendo Kickboxer) ya que el trasfondo es prácticamente idéntico. Un montón de luchadores que compiten entre sí para ser el number one. ¿Por qué, sin embargo, no se partió de premisas como estas para las adaptaciones? Porque los videojuegos son para niños, por lo tanto, las adaptaciones deben estar destinadas a este público en particular.
Eso fue, a mi entender, lo que pensaron sus productores. De ahí la gran decepción que sufrimos los fans. Con mis dieciocho añitos (no era una cría precisamente) me tragué en el cine sendas “comedias” familiares. ¿Me lo pasé mal? La verdad es que no, aunque tal vez debería recalcar una vez más lo de mis extraños gustos (sí, no me avergüenza decir que me mola Un Canguro Superduro, qué pasa). Y más no se le podía pedir a estas películas catalogadas para todos los públicos, ergo cumplían su función: entretener a la familia… o algo. ¿Eran, por otro lado, buenas adaptaciones? Nefastas diría yo. El trasfondo, el espíritu de ambos juegos fueron tratados como mera caricatura del original.
Mortal Kombat (1995) fue el intento (fallido, para algunos; para mí eso es cuestionable) de cambiar esa idea preconcebida de que los videojuegos son para niños y, por tanto, sus adaptaciones deben seguir la misma línea. Pero claro, ¿quién estaba en la dirección? Paul W. S. Anderson. Para algunos este tipo puede ser un gañán; para mí, sabe hacer adaptaciones, cosa que no es tan fácil como parece. Y Mortal Kombat es una adaptación decente. No es una película para críos, sino para fans. La atmósfera es oscura, la banda sonora es muy del estilo Killer Instinct (otro videojuego del mismo corte que Mortal Kombat), la trama sigue más o menos de acorde con el original… Yo la disfruté en su día (como película y como adaptación), sobre todo si la comparaba con las anteriores mencionadas, aunque ahí ya entramos en una cuestión de gustos. Sus secuelas, por otro lado son inenarrables. De hecho, la segunda fui a verla al cine. Dios Santo, no había por dónde cogerla. La tercera aún tuve la paciencia de verla en vídeo. Hablar de surrealismo es poco. De la cuarta me desentendí totalmente como comprenderéis.
Wing Commander (1999) también lo intentó, pero pasó sin pena ni gloria, al menos por las carteleras españolas. Es una buena adaptación, faltaría plus, y más con Chris Roberts (creador del videojuego) en la dirección, pero como película es previsible como ella sola. Indiferencia sería la palabra para definir mi estado de ánimo cuando acabé de visionarla. Era un nuevo intento de sacarla del concepto infantil, vale, aceptamos barco, pero no consigo encontrarle mayor mérito. Una peliculita sin mayores pretensiones.
¿Significaba eso que estaba todo perdido? ¿Que todo iba a quedar en “intentos”? ¿Volverían las productoras a la infantilización de estas adaptaciones para asegurarse al menos unos ingresos mínimos en taquilla, o se darían cuenta que la clave sería centrarse en un público más adulto (como está sucediendo a día de hoy, tarde pero a tiempo, con las adaptaciones de los cómics de superhéroes)? Ah, bendito cambio de milenio y de concepto. Pena que aún así, haya demasiado caradura suelto. Un caradura llamado Uwe Boll. Pero no adelantemos acontecimientos todavía. Ya habrá tiempo para eso.
Continuará…
El pacto de los lobos… ¿tú también?
Pos sip. Justo el pasado domingo volví a verla y sí. El Pacto de los Lobos mola =)
Diosssssss
Y Un Canguro Superduro. No olvidemos Un canguro Superduro.
Sí, lo sé. No tengo perdón de Dios
Mira, la del canguro no la he visto… pero tampoco tengo mucha prisa, que conste. Por cierto, no te pierdas la tercera peli de Futurama “El Juego de Bender”. Si no la has visto, deberías…