Un año más…
Jun 5th, 2008 by Kundalah
…y otra vez el Día Mundial del Medioambiente ![]()
¿Quién me lo iba a decir? Cómo pasa el tiempo, ¿no os parece? Celebraciones me parece que hoy pocas. Se ha levantado el día tristón en Asturias y para el finde… estaré en Madrid. Acompañando a Rudy a la Feria del Libro y, de paso, aprovechar para ver a toda la gente que conozco por allí. Creo que será una buena forma de desconectar. Como me dijo mi madre el otro día: “hija mía, ¡no puedes estresarte tan pronto!”. Lo intento, de verdad. Sé que no me tengo que tomar las cosas tan a la tremenda. ¿Que el examen para las opos es dentro de dos semanas? No estrés. No me da tiempo a estudiarme los 78 temas en tan poco tiempo y, de todas formas, tampoco tenía muy claro que fuera a pasar la fase de concurso. Así que, no estrés. Lo que tenga que ser, será. Ains… si sólo fuera eso.
Pero no vamos a ser pesimistas hoy, ¿verdad? Hoy no. Hoy es el Día Mundial del Medioambiente, así que sólo nos cagaremos en las muelas de alguien y punto
Pero, ¿en las muelas de quién? Las mías no, por supuesto.
Ayer volví a casa después de salir del curso con un cabreo del quince. Me acordé muy mucho de una entrada que escribí hace tiempo titulada La Suerte en la Sangre, donde comentaba la extraña relación que suele surgir entre los miembros de mi familia y el profesorado. Como hace ya tantísimo tiempo que no sé qué eso de estudiar y asistir a clase, conservaba un recuerdo sesgado en el que tenía muy claro que cierto tipo de problemas sólo me ocurrían con profesoras, no con profesores (algo que además confirmé recientemente con una profesora). Pero no, ayer me refrescaron la memoria. Y os puedo asegurar, al menos en mi caso, que cuando la comunicación-relación entre la que suscribe y el profesorado no funciona, asistir a clase se vuelve un tanto desagradable.
No voy a entrar en detalles. Sólo voy a decir que no entiendo el porqué de ciertas reacciones. ¿Acaso no atiendo en clase? ¿Acaso mi comportamiento no es correcto? ¿Acaso no muestro el suficiente interés? Entonces… ¿qué coño pasa? ¿Que no soy uno más del rebaño? ¿Y cuál es el problema? ¿Es que no somos lo suficientemente adultos para hablar y resolver los problemas? Parece que no.
Soy de las personas que piensan “no hagas, lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Pues bien, cuando sea profesora (algún día, en algún momento, algún año de estos) no entrará en mi abanico de aptitudes humillar o despreciar el trabajo de un alumno públicamente, delante de toda la clase, repetidas veces, sólo porque no entra dentro de mi canon estético. Mis argumentos de crítica, en cualquier caso, no serán “porque no lo has diseñado como lo han hecho los demás”. ¡Toma argumento irrefutable!
Pero bueno. Mala leche fuera. Mala leche fuera. Hoy es el Día Mundial del Medioambiente. Un día cualquiera para los demás. Un nuevo año para mí