Avergonzada
May 1st, 2008 by Kundalah
Sí. Avergonzada. Así es como me siento. Lo vi en la televisión, lo leo ahora en 20 minutos. Adoro mi tierra; me avergüenzo de sus dirigentes. Así. Con todas las letras.
No basta con que Canal 9 sea otro Telemadrid. No basta con que jueguen con la crispación que año tras año se genera con el problema del agua. No basta con que utilicen la cultura (la lengua) como mera arma política. Y hasta ahora, con sólo pensarlo un poco, en realidad eran las dos únicas armas que les ha permitido durante tanto tiempo estar donde están. Pero eso no era lo peor. No. Lo peor era la incoherencia. Esgrimir el idioma contra el vecino, que es mu malo mu malo, mientras en casa lo barres debajo de la alfombra para que no moleste demasiado.
Cheste, el instituto donde estudié, era especial. Allí acudía gente de todas partes de la Comunidad Valenciana. Cómo no, se daba la asignatura de valenciano, pero podías presentar un papelito de exención para no presentarte a ella si demostrabas que no habías dado valenciano en tu vida. Normalmente a ello se acogían los estudiantes de Requena y Utiel, ya que en su plan de estudios escolar no se impartía dicha asignatura. Curioso. Sí. Porque por muy mal que suene, me da la impresión que tanto a Utiel como a Requena se les considereaba valencianos para lo que interesaba y, para todo lo demás, eran de Castilla La Mancha.
Ahora leo, que en el dichoso contrato que deberán firmar los inmigrantes en Valencia, “explicita la voluntad de aprender valenciano y castellano”. ¿Qué quereis que os diga? Me toca los huevos soberanamente. Si durante todo este tiempo te has despreocupado de los que estaban en casa, ¿a qué viene ahora esa “voluntad explícita” para los que llegan de fuera? ¿A los inmigrantes “nacionales” (españoles que se instalen desde otras provincias del territorio español) también estarán en la obligación de firmar ese contrato? La voluntad de aprender castellano ya la traen de su casa, ¿pero también tendrán que firmar por la voluntad de aprender valenciano?
El tal Blasco, conseller de Inmigración y Ciudadanía (por cierto, si dices “de Inmigración y Ciudadanía” di entondes “consejero” no “conseller”, que luego vamos diciendo que si lo catalanes tal o pascual), dice, y cito textualmente del titular de la noticia: augura problemas para los foráneos que no firmen el contrato de inmigración. Aunque no van a adoptar ningún tipo de medidas contra ellos porque los derechos humanos son irrenunciables.
Tócate los cojones, Bernardo, que yo ya me he cansado.
Vergüenza. Eso es lo que siento. Vergüenza.