Recuerdos y añoranzas
Abr 8th, 2008 by Kundalah
Después de casi una semanita en Valencia ya estoy de vuelta en tierras astures. Y vuelvo con ganas y con energía, y sí, un poquito de añoranza. Añoranza por cómo brilla el sol allí; añoranza por los años universitarios pasados en la Politécnica y que nunca volverán; añoranza por las quedadas con los amigos, la cerveza, las conversaciones frikis roleras… Sí. Me gusta mi tierra y siempre la llevaré en el corazón. Sin embargo, hay algo aquí en Gijón que sé que jamás tendré en Valencia: la mínima sensación de estrés.
Recuerdo la primera vez que llegué a esta ciudad. Había unos diez, puede que doce coches como muuucho parados en un semáforo. Creo que fue Rudy quien me dijo “vaya, qué atasco”. Mi respuesta fue algo así como “¿pero qué me estás contando? Si esto es un atasco en Gijón, ¿qué es llegar del curro a casa, por norma, media hora de más? ¿Una caravana?”. Por otra parte, yo vivo en el centro. La primera entrevista a la que fui me tocó en sábado por la mañana. Mientras esperaba el autobús le pregunté a Rudy “¿dónde está la gente?”. “¿Qué quieres decir?”, me dijo. “Coñe, es sábado por la mañana, la peña irá de compras, de paseo… Pues eso, que dónde está la peña. ¿Por qué somos cuatro gatos por la calle?” Pueees, amigos míos, es lo más normal. Las calles no están atestadas de gente, el tráfico es fluido… Sí. Aunque mi tierra es mi tierra, estoy muy a gusto en la ciudad en la que vivo ahora. Y, lo más importante, a diez minutos de mi casa está la playa. Para variar, como en Valencia, no tengo por costumbre ir, pero sé que está ahí, el mar, y eso es lo que cuenta. Mi mundo ahora se divide en dos. Para bien. Siempre para bien.
Por otro lado, como bien reza el título de esta entrada, hay algo más en este viaje que ha propiciado Recuerdos y Añoranzas. Esto es: hablar del Universo Crow, como así lo bautizaron los jugadores hace ya tiempo. Así que tras largas charlas sobre el último rev, Apocalipsis, y lo que ahora está sucediendo gracias a las partidas que se están haciendo en mesa, no puedo evitar mostraros una foto y un dibujo.
La siguiente foto fue tomada durante el último rev y me encanta. Ya no sólo porque las que posan son mis queridas faiorys (personajes que como bien saben mis jugadores me encantan), sino porque esta imagen capta a la perfección (o eso creo yo, vamos) la actitud y la pose de esta raza.

No obstante, como el brillo y la falta de color deslucía bastante la fuerza de las retratadas y el fondo (magnífico paisaje asturiano), decidí echar mano del potochó y tratar de solucionarlo.

Tras el proceso, así quedó la toma, aunque si soy sincera no estoy segura de que la imagen que veo por pantalla vaya a ser la misma que la que vais a captar en las vuestras, así que si le veis algo chungo que yo no haya visto ya me lo decís para que lo arregle. No sé… por ejemplo, que se ve mucho mejor la primera aplicación de brillo/contraste que la segunda. Lo que se os ocurra, vamos. Menos los brillos de la cara, porfa, ya lo intenté y descubrí que a veces tengo paciencia cero.

Por supuesto hay otras tantas fotos que también me tienen encandilada como las tomadas a la tripulación de El Estornino Centenario, la que se le tomó a Silvana en el primer rev disfrazada de crymiana, la que se tomó al grupo de “fugitivos” formado por Silavi, Aurynn, Magui y Vargas en el tercer rev, el de Tamara toda pintada de azul por su demrhana Sorsha… Pero bueno, por algo hay que empezar, ¿no?
Y por último, como ya os he dicho, un dibujo. Aprovechando que tenía que llevarme apuntes y papelorios varios de Valencia, me agencié un cuaderno de dibujo en el que unos diez años atrás (jodó, cómo pasa el tiempo) me dio por dibujar a los personajes de aquellos que participaban en mis partidas para que se hicieran una idea de la apariencia que lucían. En él encontré a Kalion que llevaba a una kaulan, el Yab que llevaba octal, Zeff (o Gray-Jones como lo conocían algunos) como mam’n de Jok-Shïa y los dos crymianos que llevaban Irene y Álex, Muerrr y Gruaurrr, que os muestro a continuación. Eso sí, advierto, la calidad del dibujo es pésima (como esas manos, Dios qué chungas), pero me hacía ilusión que viérais cómo me imaginaba por aquel entonces a esta raza.

Ains… Pues sip. Cómo pasa el tiempo, pero siempre nos quedarán los recuerdos.
El tiempo pasa, quedan recuerdos, pero también queda la posibilidad de organizar más cosas. A ver si hay suerte y esa añoranza se va convirtiendo en mono de organizar otro Crow, para el que sabes que puedes contar conmigo.
Aaah… pervertidor
Aunque debo admitir que después de lo que me estuvisteis comentando el viernes y el sábado… me picásteis y me estoy planteando lo de las partidas vía mail. Así que, quién sabe, puede que en breve o algo, haga un anuncio en el grupo de correo