Soho Black
Dic 12th, 2007 by Kundalah
Mira que una prefiere no creer en las casualidades, pero hay veces en que eso de la información almacenada en el subconsciente me parece un tanto exagerada. ¿De qué hablo?, os preguntaréis. Hablo de la perla que decidí leer hace unos días: Soho Black. ¿Y qué tiene eso que ver con las casualidades? Puede que entre poco y nada, pero me resultó curioso que después de haber hecho las últimas entradas de esta Morada sobre adaptaciones cinematográficas, de entre todos los libros que tengo en la lista de “pendientes” me decantara por éste sin tener ni idea de lo que iba. Curioso, sí. Al menos para mí.
Me lo compré en su día (hablo de unos cinco años atrás), sencillamente para completar la colección de libros que estaba sacando Norma bajo el nombre de Brainstorming. Había empezado con Neverwhere (para mí la mejor novela, con diferencia, de Neil Gaiman), seguí con Humo y Espejos, Buenos Presagios, Stardust, Sandman, luego con HellBoy de Cristopher Golden, compré este Soho Black de Cristopher Fowler y Remolcando a Jehová de James Morrow (éste empecé a leerlo pero aún no lo he acabado después de tres años), y finalmente decidí parar después de leer American Gods. Sí. Como bien os estáis imaginando quería tener la colección por Neil Gaiman, hasta que me di cuenta que salvo Neverwhere, el resto de sus novelas no me acaban de convencer del todo. Qué le vamos a hacer.
Así que después de leerme la primera novela de la saga Darkover de Marion Zimmer Bradley (sí, la misma de Las nieblas de Avalon) con todo lo fría que me dejó (mu facilona de leer, fantasía mezclada con ciencia ficción, esa imprimación feminista muy suya y poco más, o mejor dicho, más de lo mismo), la siguiente elección, al menos a primera vista, era echar mano a Wicked Memorias de una bruja mala de Gregory Maguirre. Y aunque la premisa resulta interesante, aquel mazacote en tapa dura me tiró patrás. Necesitaba algo más ligero para poder digerir ese Sol sangriento de la saga Darkover.

Y entonces lo vi. Oculto entre tanto libro de lomo negro. Soho Black. Dos palabras: im-presionante. Empecé a leerlo y ya no pude parar, siempre con una inevitable sonrisa en los labios. Fantasía moderna ambientada en el Soho de Londres. Una novela concebida casi como un guión de cine. Muy acertado, teniendo en cuenta que habla precisamente del mundo de la industria cinematográfica británica con un cinismo y un humor negro que… Bueno, es para leerlo y comprobarlo por uno mismo.
Lo único que lamento es que probablemente hay referencias que me pierdo como el nombre de los pubs y clubs varios del Soho o de las porductoras que nombra. Cristopher Fowler dirige una productora y en esta novela habla de un mundo que, sin duda, conoce bastante bien, así que no me extrañaría que los nombres de las compañías y demás hayan sido falseados del original.
Ah, y si en alguna parte leéis que la novela es “de horror” o que es “para estómagos fuertes”, no le hagáis ni caso. Para mí, la escena en la que el prota (que se ha convertido en algo así como un cadáver consciente) tiene que sujetarse la carne putrefacta que se le desprende del hueso con cinta de embalar, es impagable. Casi me meo de la risa.
Pues eso. Una lectura recomendable para pasar un buen rato. Sólo con leer el primer capítulo entenderéis por qué.