Los escenarios de la trama
Jul 14th, 2007 by Kundalah
Pasada la vorágine de la AsturCon y la Semana Negra dando sus últimos coletazos, creo que más o menos puedo retomar los viejos hábitos y nada mejor para empezar que terminar esta entrada que tenía a medias.
Sí. Ya sé que algunos preferirían que les hiciera algo así como una crónica sobre mi primera AsturCon, pero poco más tengo que decir de lo que ya está escrito en el agua. Me lo pasé genial, equipada con cámara de vídeo en mano; me sorprendí a mí misma asistiendo con inusitado interés a las conferencias y demás actividades del sábado por la mañana; para variar mis problemas de estómago hicieron acto de presencia durante la espicha (aunque eso no mermó mis ganas de pasármelo bien) y el domingo me emocioné mientras los talleristas también se emocionaban con sus espadones de gomaespuma. ¿Qué más podría añadir salvo que hay que vivirlo para disfrutarlo?
Así que allá voy:
El título de esta entrada es en realidad el de uno de los artículos que aparece en el número 50 de la revista NoSoloRol. Admito que no tengo por costumbre leerla, aunque, si bien es cierto, algunas de sus cabeceras prometen ser interesantes. Sobre todo para aquellos que recordamos tiempos mejores en los que sólo teníamos que preocuparnos de tanto en tanto de estudiar y podíamos permitirnos partidas entre semana hasta altas horas de la noche o maratones de fin de semana.
Aunque me imagino que los juegos de siempre siguen dando caña, desconozco por completo los juegos nuevos o la tendencia actual (aparte de Canción de Hielo y Fuego, que de seguro es todo un boom). Así que, aunque esta revista me permitiría estar en la onda, lo cierto es que apenas le presto atención pues, por una parte, soy más que consciente de que no dispongo de tiempo suficiente como para recobrar un antiguo hábito como el de jugar a rol con asiduidad.
Otro de los motivos por los que apenas le presto atención a esta revista es que si los títulos de los artículos parecen interesantes, el contenido se queda corto, apenas profundiza, así que no es de extrañar que me encuentre “joyitas” como este Los escenarios de la trama.
No sé si es por una cuestión de espacio, de exigencias de la editorial o si consideran que su público (en su mayoría adolescente) se aburre con facilidad y mejor no aturullarlos con demasiados datos. No lo sé. Lo que sí sé es que después de leerlo, el regusto es tan amargo que alguien como yo puede pensar: ahora recuerdo por qué no me aficioné a esta revista antes… ni lo haré ahora.
Como digo, el artículo empieza bien. Habla de lo fundamental que es a veces para el máster documentarse para conseguir crear una atmósfera propiacia para los jugadores y así alejarse de las tan manidas partidas del montón. Sobre todo para jugadores veteranos para quienes la experiencia los vuelve más… exigentes. Hasta ahí, todo correcto.
Me parece estupendo que recomienden una serie de películas para dar ideas sobre escenarios. Al fin y al cabo los elementos visuales nos permiten hacernos una idea rápida y clara de lo que se pretende transmitir. No obstante, me resulta curioso (por no decir enojoso) que no se mencione para nada que casi el noventa por cien de las producciones que comentan son en realidad adaptaciones cinematográficas de novelas.
Así pues Entrevista con el vampiro de Neil Jordan quedaría como Entrevista con el vampiro de Anne Rice; Johnny Mnemonic de Robert Longo quedaría como el relato del mismo nombre de William Gibson; Yo, Robot de Alex Proyas, sería Yo, Robot de Isaac Asimov; El señor de los anillos de Peter Jackson, pasaría a ser El señor de los anillos de J. R. R. Tolkien; Conan el bárbaro de John Milus pues Conan de Robert E. Howard; La cosa de John Carpenter, sería ¿Quién anda ahí? de John W. Campbell, del que ya se hizo una adaptación anterior allá por los años 50 si no me equivoco con la estimación… Sólo mencionan Dagón directamente con H.P. Lovecraft. De no hacerlo sería ya para matarlos.
No me molesta que pongan como referente películas (de las que además se han dejado como que unas cuantas para ayudar en la ambientación de ciertos juegos), sino que no mencionene para nada las novelas o relatos en las que están basadas las adaptaciones. ¿Por qué? Pues porque, por ejemplo, la película Entrevista con el vampiro es eso, sólo una película (la segunda ni la cuento) y las Crónicas Vampíricas de Anne Rice son CINCO libros. De Conan hay dos películas, pero novelas y cómics hay a patadas. Jhonny Mnemonic es UNA película, Gibson tiene como que más novelas y relatos acerca del mundo cyberpunk. Así que si documentarse es ver un par de pelis y obviar el rico universo, más desarrollado y más completo, creado en una serie de novelas y relatos… manda cojones. Lo siento, pero no.
No sé luego de qué me extraño cuando el concepto ajeno y generalizado de los jugadores de rol es que son una panda de niños grandes que se hinchan a panchitos, coca-cola o cerveza durante una partida. Con artículos así (si es que llamarlo artículo es apropiado en este caso) cómo va a ser de otra forma. Y sí, vale, los juegos de rol son eso, juegos, una actividad lúdica, pero debajo de todo eso hay mucho más y no hace falta rascar mucho en la superficie para darse cuenta de ello. ¿Acaso la literatura no es precisamente una actividad pasiva, pero lúdica al fin y al cabo? ¿Acaso ya no recordamos que los juegos de rol tienen una potente base literaria? No. Recordarlo requiere un esfuerzo por lo que veo.
No obstante, no puedo dejar de preguntarme: ¿no habría sido mejor hacer este… artículo en varias partes y explicar más en profundidad en cada una de ellas con qué documentarse para cada escenario/juego? Uf. No sé. Eso serían demasiadas letras juntas, ¿no?
Hola,
Fue una pena que no nos vieramos más y charlaramos más pero fue un placer conocerte y nos iremos viendo en más eventos aunque sea una vez al año.
Muchos besos,
Jelou fermosísima!
Yo también tuve la misma sensación. Que nos vimos poco y hablamos mucho menos, jo :-S
A ver si es verdad y en próximas ocasiones le ponemos solución y charramos como Dios manda, que me quedé con las ganas.
Besotes grandotes!
Hola guapa,
Te escribo desde la lejana Vancouver, en la que he tenido un momentillo para ver qué te cuentas en tu blog. Parece que la Asturcon estuvo muy bien ¿no? Bueno, a ver si me pongo las pilas y conseguimos chatear algún rato. Un fuerte abrazo
L