Batib… Que nooo…
jun 22nd, 2007 by Kundalah
Es cierto que ando algo desconectada del mundo. El correo lo miro cada mil y el msn ya ni sé lo que es. Pero, me supongo, es bueno de tanto en tanto actualizar esta Morada, aunque sólo sirva para que la gente compruebe que sigo viva.
También es cierto, que por contar, podría contar muchas cosas. Como por ejemplo, que a finales de octubre voy a ir al rev de Fantasy. No pude resistirme. Primero porque ya iba siendo hora de comprobar en mis carnes eguein, lo que es ser jugadora. Y segundo porque es el último capítulo de una larga saga y ya va siendo hora de firmarle un final a mi personaje después de seis años.
A esto hay que añadir que sigo escribiendo (con horario y todo, tó mu profesional) y que, casualidad o no, desde que lo hago, mis sueños y pesadillas son más entretenidas. Por otro lado, he empezado un curso a distancia de Formador de Formadores. Algo que llevaba tiempo en mente, pero que por falta de tiempo no había podido ponerme a ello.
Pero como reza el título, esto no es otro baiburrillo esquizoide de los míos. Aparte de todo esto, he conseguido, al fin, volver a cogerle el ritmo a la lectura. Y precisamente de lecturas (no la revista, of course) quisiera yo hablar.
Me acabé el segundo libro de Canción de Hielo y Fuego y, aún a sabiendas de la incredulidad que puede suscitar mi comentario, lo siento, me pareció algo flojo en comparación con el primero. E insisto, no pretendo hacer crítica literaria. Esto es una cuestión de gustos simple y llanamente. Sí, me lo leí más rápido que el anterior, pero me temo que eso tuvo que ver con la cantidad de párrafos que me salté y capítulos que sencillamente leí de pasada. Como por ejemplo los dedicados a Catelyn. Ya no es sólo que la mujer es insufrible, sino que apenas me aporta nada a la historia. El personaje de Daenerys que tanto me enamoró en la primera parte, en esta me resulta insulsa. Y la inlcusión de dos nuevos personajes como Davos y Theon, por el amor de dios, decidme que se los han cargado de verdad.
El resto de personajes, pues en su línea. Aunque parezca mentira, el personaje de Sansa empieza a interesarme. De seguir así, tiene la pinta de ir a convertirse en una nueva Cersei. Mola. Y ya desde el primer libro, me muero de ganas porque me cuenten el punto de vista de Jaime. Algo me dice que no me va a decepcionar.
Pero bueno, he decidido aparcar la lectura del tercer libro por un tiempo y, de momento ya me he leído Placeres Prohibidos de la saga de Anita Blake. Un libro cortito, muy primerizo, pero de lectura amena. Si alguno de los que me conoce decide leer el libro, creo que entenderá de sobra porqué me encanta la protagonista, Anita. En ocasiones me recuerda mucho a Crow, para qué engañarnos. Una mata vampiros, la otra mata piratas espaciales.
Lo que más me ha sorprendido (y gratamente) es que no se trata de “Buffy, para adultos” como se puede leer en una de las cubiertas. Para mí, la protagonista no se parece en nada a la famosa cazavampiros televisiva, ni el ambiente, el escenario, me hace pensar que sea así efectivamente. ¿Por qué debería pensarlo? Cierto que en Buffy hay vampiros, demonios y cambiaformas en bares exclusivos, pero la gran mayoría de la población humana los sigue considerando un mito. En el mundo de Anita Blake no sólo la humanidad es consciente de su existencia, sino que además existen leyes al respecto y ser Reanimadora es un oficio como otro cualquiera.
Para mí, con Placeres Prohibidos te internas en una posible realidad alternativa y, sin duda, el ambiente es más “sucio” y duro que en Buffy Cazavampiros. Algo que ya intentaron conseguir con la serie de Ángel, pero, para mí, se quedaron a medio camino.
Aunque como digo, este primer libro se nota que es primerizo. Sobre todo eres más consciente cuando se acerca el final y te chirría un poco la manera que ha tenido la autora de resolver el embrollo. Lo que no quita que, al acabar la novelilla, quieras conocer más aventuras de esta peculiar Reanimadora.
Ah, y bueno, no quiero concluir esto sin añadir un último comentario: en ocasiones se nota mucho que está escrito por una mujer. Ya no hablo de que los personajes masculinos que aparecen están todos buenísimos y a veces su comportamiento parece sacado directamente de nuestras fantasías sexuales más recurrentes. No. Hablo de esa manía de detenerse en la narración para describir al detalle la ropa que llevan puesta los protas. Sí, están todos muy monos y sexys, pero señora Hamilton, ¿no cree que se pasa un poco?
Bueno, no me enrollo más. Aunque no sea una obra maestra, recomiendo su lectura. Es fácil y rápido de leer. Casi como ver el capítulo de una serie televisiva. Para pasar un buen rato entretenida. Apta para todos los públicos. De hecho, desde mi punto de vista, es uno de sus puntos fuertes. Cualquiera, tenga la edad que tenga, puede enamorarse con Anita Blake.
¿Pero qué tiene Crow contra los pobres piratas espaciales?
Si somos muy majos y simpáticos. Incluso hay alguno por ahí que se pasa el día haciendo el mono. Yo creo que en el fondo le caemos bien, y algunos hasta le ponen y todo.
Además últimamente hacemos obras de bienestar social galáctico: liberamos planetas coloniales de la opresión, remozamos ruinas de antiguas civilizaciones, montamos campañas de vacunación masiva . . .
¡ Si es que somos unos buenazos !
– Silavi
Supongo que todo es una mera cuestión del punto de vista. Me imagino que que te dejen cojo de por vida, te torturen, te encarcelen y te persigan como a un perro no es malo ni hay que cogerle manía a nadie. Sencillamente han tenido la amabilidad de poner ese puntito de sal en tu vida que te faltaba. …En las heridas, claro.
Y si no recuerdo mal, con Canard no tenía nada en contra. Pero bueno, todo es un punto de vista, ¿no? ;-P
Que quisquillosa que es la chica cuervo esta, ay
Una cosa son los matones de poca monta que rondan los aledaños de los sistemas de mala muerte como carroñeros a ver si consiguen algo del botín que los hombres de verdad descartamos. Les llamamos “menores” por algo.
Luego están aquellos con una falta de profesionalidad y delicadeza absolutas, una piara de brutos que sólo saben hacer tres cosas: robar, matar y violar. Y no siempre en ese orden. Por muchos teléfonos móviles con infinita cobertura que lleven o por muchos jefes clónicos que tengan, no son más que vulgares delincuentes, rateros espaciales con navajas de energía en forma de tubo.
Y luego, por supuesto, estamos nosotros, “les chevaliers de les étoiles”. Nobles e intrépidos forajidos, servidores del equilibrio en el universo, amantes ardientes y bravos guerreros. Nuestro propósito es hacer un universo mejor, libre de la tiranía y la opresión, reordenando la riqueza de un modo más justo (hacia nosotros, claro). Y, como no, haciendo todo esto con estilo.
Como decían los antiguos del Plante Madre “La vida pirata es la vida mejor”
– “Mis amigos me llaman Silavi, mis enemigos me llaman de todo, pero tú puedes llamarme ‘¡oh, sí, dame más!’ mon chéri”
Jajajajaja…
Ahí, ahí, haciendo amigos