El despertar
abr 25th, 2007 by Kundalah
Tal vez fuera una IA muy básica, pero tenía muy claras sus prerrogativas: proteger y obedecer.
Mucho, demasiado tiempo había permanecido en letargo a la espera de una señal. La orden había sido clara: esperar su regreso. Siglos, milenios. Nada. Y cuando los extraños seres orgánicos entraron en su cuerpo quince años atrás, tampoco hizo nada. Después de estudiarlos, oculto en su aparente inactividad, la conclusión fue que no representaban una amenaza. Eran como niños. Perdidos y maravillados. Curiosos. Muy curiosos, eso sí.
Hurgaron en sus tripas. Lo toqueteraron todo. Siguió sin hacer nada. En cierta forma parecía que aquella carne debía tener una programación parecida a la suya. Pero eran algo más torpes. Les costaba asimilar lo que veían. No eran un peligro.
Cuando el antiguo apareció en sus dominios, tuvo que buscar en sus subrutinas para esclarecer si aquello podría entenderse como una señal. No lo era, por supuesto, pero establecer contacto con las razas antiguas, siempre que fuera posible, sí que era una directriz que tenía el efecto de contraorden. Así pues, activó el protocolo de seguridad y seguidamente realizó las pesquisas oportunas para comunicarse con el antiguo tal y como ordenaba su programación.
Éste, que había llegado acompañado de otras IAs de carne, no tardó mucho en atender la señal. Se escurrió como el agua entre los nuevos seres orgánicos y fue directo a la señal luminosa. A pesar de su corta estatura, se encaramó con agilidad por el panel de control y tecleó la respuesta correcta. La IA sintió algo parecido a lo que sus amos llamaban agradecimiento.
-¿Puedo quedarme con el cinturón? -preguntó el antiguo en su idioma.
-Por supuesto -respondió la IA por el interfaz-. Os pertenece por derecho.
-¿Y el código para abrir la urna?
-Vuestro código genético servirá.
El antiguo se bajó raudo del panel de control y se fue directo hacia sus IAs de carne. Al parecer, las IAs que habían estado correteando por su cuerpo hasta la fecha, no estaban muy contentas con la intrusión de estas nuevas. Pero ya daba igual. La señal había sido dada. Era hora de despertar.
Desentumeció sus miembros y envió a los ojos, oídos y manos a recorrer su cuerpo. Ya no era útil que los seres orgánicos deambularan por allí. Ni siquiera resultaba curioso o interesante. Mientras tanto, su cerebro se afanó en buscar algún rastro de sus amos sin resultado.
Algo, de repente, llamó su atención. Los nuevos seres orgánicos enviaban a sus diminutas crías contra él. Eso sí que era interesante. Minúsculas IAs inorgánicas con la misión de entorpecer su despertar. Pero sólo eran crías y no había tiempo que perder. Aunque tal vez…
Reprogramó sus órdenes y absorvió sus datos. Eran demasiado simples, con un vocabulario más simple aún, no obstante podrían ser útiles. Devolvió a las crías a sus IAs de carne originales como muestra de buena voluntad. Buscó dentro de los registros las palabras adecuadas y ordenó a su boca que hablara.
-¿Papi?
Las IAs fueron algo lentas. No parecía que su pogramación les permitiera mucho más.
-Yo no soy tu papi -respondió una de ellas.
-Ey, tío, diles que sí. No sea que se enfaden -respondió otra.
Su lenguaje le pareció más artificial y menos práctico que el de las crías que le habían enviado. No era fluido a la vez que preciso como el de sus amos, pero al menos parecía que poco a poco iban asimilando los datos con correción.
-¿Dónde papi? -insistió.
-Papis no aquí -le respondió una nueva IA-. Se marcharon hace tiempo.
-Creemos que a través de un portal. Es posible que se toparan con la Oscuridad.
Eso explicaba muchas cosas y de ser cierto, su primera directriz y la más importante sería buscar y proteger a sus amos.
Su cerebro buscó en sus bases de datos rastros, señales, informes que pudieran darle una pista de por donde empezar a buscar. No demasiado lejos una señal débil seguía emitiendo. Y cuando las IAs de carne observaron las coordenadas señaladas, intentaron hacerle cambiar de opinión.
-Esos papis ya no son los que conocíais. Han olvidado quiénes son. No entenderán. Se asustarán al veros.
-Proteger papis.
Su programación era clara. En aquel planeta estaban sus amos. Debía pues ir y sacarlos de allí antes de que la Oscuridad los alcanzara. El viaje, aunque no demasiado largo requeriría energía. Así que mandó a sus manos y sus brazos hacia donde las IAs de carne le habían dicho que habría un portal. De seguro que en ese lugar habría alimento suficiente para su estómago.
Una vez todo dispuesto y los seres orgánicos desalojados, emprendió el viaje. El planeta Paraíso era su destino. Y si era cierto que sus amos habían olvidado quiénes eran, sería bueno practicar aquel nuevo lenguaje.
-¿Papi? -preguntó su oído.
-Papi-papi -le respondió el otro.
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Bueno, pues aquí tenéis una nueva narración que sirve también de trasfondo para la cuarta campaña de Crow, Apocalipsis. Habrá quien lo entienda, habrá quien no… Todo se verá. A su debido tiempo. …O no.
Yo, de momento, me uno a los que no pillan ni papa….jejeje…aunque bueno, mas emocionante será!!! jejeje
Me temo que los que saben de lo que va el asunto no van a pronunciarse. Y menos después de la amenaza de Silavi sobre hacer rodar cabezas a aquellos que se pongan a toquitear tecnología alienígena que no conocen.
Jijiji…
Si hablas de quien yo creo, no lo tenía por tan cobarde…
esto es solo para comprobar que lo que he enviado antes se ha perdido en el limbo del ciberespacio
Pues como había dicho en el comentario que no llegó a ver la luz del wordpress (que le estoy empezando a coger mania, por cierto), que me uno a Aurynn en que no sé de qué va todo esto, y me parece muy mal que total por estar 3 años sin jugar una partida, una ya no se entere de nada
Exijo un libro-resumen de la campaña en cuanto acabe, he dicho…
Ah, y que esté encuadernado en piel, a doble espacio, y con tamaño de letra arial 12, plis
Bueno, todo a su tiempo.
Cierto es que desde hace un par de añitos llevo pensando escribir la trilogía que aconteció en NC y, es posible, que cuando esta campaña acabe tenga que echar mano de la narrativa para explicar los acontecimientos derivados de las acciones que hagan los personajes en el rev. Ganas hay, sí, otra cosa es la incógnita de cuándo me pondré a ello.