Hará cosa de un mes, mi amigo César tuvo la amabilidad de regalarme algo, de gran valor para mí: la serie completa de Farscape incluida las Peacekeeper Wars. Justo ese fin de semana veía al fin la película Serenity en versión original. Y digo al fin, porque estoy casi segura que los que vieron antes la serie Firefly, sintieron cuando fueron al cine que algo fallaba en la proyección, por lo menos.

La cuestión es que mientras veía la película y acaricaba al mismo tiempo la lata de DVDs que me esperaba después, poco a poco fui siendo consciente de algo, que me dejó algo perpleja. Si me lo permitís, os lo voy explicando a continuación.
No es ningún secreto que la ciencia ficción me gusta y que, en cuanto a series de televisión se trata, he estado enganchada a unas cuantas y, por supuesto, me engancharé a otras tantas. Sólo dadme tiempo. Sin embargo, de todo lo que he visto hasta ahora (y lo que aún me queda por ver, según la opinión de algunos), creo que Firefly y Farscape serán dos de esas series inolvidables que recordaré con añoranza hasta la vejez y más allá. Eso de ser inmortal es lo que tiene, como me dijo alguien una vez.
Lo curioso, parte del encanto -por decirlo de alguna manera- que estas series guardarán en mi memoria, es que ambas fueron canceladas en su día (por motivos más o menos similares) y también ambas, gracias a la tenacidad y la lealtad de sus fans y a la cabezonería de sus creadores, volvieron a ver la luz más adelante.
Algo había en esas series que las hacía distintas. Algo que nos hacía sentirlas como propias. Algo que… Algo que, por ejemplo en mi caso, hizo que me moviera. Que me negara a hacer este universo desaparecer. Necesitaba más, quería más. Han sido las dos únicas series cifi que me han hecho bucear en la red en busca de información, patearme librerías en busca de revistas, libros… Acudir a tiendas especializadas para localizar cómics, JdR, moñecacos… Y sin embargo…

Sin embargo, al contemplarlas en la distancia, aquella tarde, mientras comía panchitos, bebía coca cola o cerveza y fumaba sin parar, comprendía cuán parecidas eran y cómo ese parecido les confería una ristra de clichés. De esta manera, lo que yo creía algo fresco y nuevo, no era más que una repetición de lo mismo. ¿Me equivocaba?
La Nave:
En ambas series la nave no es sólo un vehículo de transporte, sino más bien un símbolo. Serenity, la nave de Firefly, representa un ideal, una batalla perdida, una esperanza que se rompe a pedazos, desvencijada, pero nunca perdida del todo. Siempre existe ese último aliento que la resucitará y llevará a aquellos que creen en ella hasta cualquier rincón del universo.
Moya, por su parte, aparece en ese primer flojucho capítulo piloto como un ser vivo, un leviatán capturado y esclavizado por el poder establecido y que ahora lucha por su libertad al igual que la tripulación que transporta. Tanto por fuera como por dentro, no vemos chatarra, como sí lo es Serenity, sino un ser majestuoso que siente y sufre, padece enfermedades como el resto. También es el estandarte de un ideal, una esperanza, porque en su interior conviven criaturas de todas las razas siguiendo un camino sin rumbo fijo. Un camino de sueños y libertad.
Tanto en Firefly como en Farscape, ha habido algún capítulo donde la trama ha girado en torno a estas dos naves, como indiscutibles protagonistas.

La Tripulación:
Renegados. Así es como puede definirse a ambas tripulaciones. Gente sin “hogar” que se ha visto abocada a una vida que bordea y demasiadas veces traspasa la línea de la legalidad. Browncoats por un lado, integrantes del bando perdedor, y fugitivos por el otro. Y en ambos casos, siendo la tripulación perseguida por el orden regente y establecido. Pero antes de analizar esto último, añadamos una anotación meramente superficial acerca de algunos miembros de la tripulación.
Malcom Reynolds/John Crichton: a primera vista, estos dos capitanes no tienen nada en común, cierto. Uno es un militar y otro es un astronauta. Uno aparece en la serie directamente como el que gobierna la nave y el otro es un mono más. Y sin embargo, ambos rezuman carisma, una sonrisa encantadora, una naturaleza de líder innata y, sobretodo, un peculiar sentido del humor lleno de ironía y sarcasmo. Eso sin tener en cuenta la experiencia personal que tienen, uno con la Alianza y otro con los Pacificadores, que les hace chirriar los dientes sólo con pronunciar su nombre.

Zoe/ Aeryn: esas dos grandes guerreras, soldados, esas dos mujeres de armas tomar. Conservan ese andar felino, femenino, que las convierte en unas criaturas deliciosas. Cierto es que el vestuario de Zoe marca unas curvas más que apetecibles, mientras que Aeryn no se muestra tan voluminosa ante la cámara. Aún así, ese cuero negro ceñido que luce siempre esta última, le confiere el mismo morbo que en su día consiguió la “palo de escoba” Trinity en Matrix. Dos mujeres fuertes y decididas cargadas de feminidad.

Jayne/Ka D’Argo – Rygel XVI: siempre debe haber un bruto, un “bárbaro”, un hombre de acción, alguien que piense que eso de hablar cansa y que las cosas se arreglan de manera más contundente. Hasta aquí es todo lo que ambos tienen en común. No creo que se parezcan en nada más salvo que representan la fuerza bruta, el guerrero, como lo pueda ser un klingon en Star trek, un Jafar en Stargate… Aunque esos… resultan demasiado honorables. Jayne sería algo así como la unión entre la fortaleza de D’Argo y la personalidad de Rygel, mezquina y egoísta. Alguien quien en muchas ocasiones dice en voz alta lo que todos piensan, pero no se atreven por las connotaciones morales que ello implica.

Kaylee/Chiana: Son la inocencia, la frescura, el lado más tierno. La que contra todo pronóstico se desenvuelve con desparpajo y a la vez carece de inhibiciones sexuales. Aunque si bien es cierto que Chiana es en la balanza la más traviesa, la más inquieta, la que se mete en líos… ambas reflejan en la pantalla un aire de niña con las apetencias de toda una mujer.

Obviamente, como en cualquier nave que se precie, hay pilotos, médicos, sacerdotes, gente con algo que ocultar… pero no encuentro comparación factible que no parezca cogida por los pelos en este caso, así que en cuanto a las similitudes más notables de la tripulación, lo dejaré aquí.
El gobierno regente:
En las dos series, tanto la Alianza como los Pacificadores, acaban asomando como los “malos”, aunque tanto en un caso como en otro no son más que guardianes del orden en un vasto universo difícil de controlar, sobretodo en los territorios de la periferia donde predomina la ley del más fuerte.
Es curioso, ya que visto desde un punto de vista meramente objetivo, el resultado final que buscan estos dos sistemas de gobierno es establecer la paz mediante un orden. Y en lo único que difiere de nuestros protagonistas es que entienden el orden desde otra perspectiva.
Sí, es curioso. En ambas series se promueve la rebeldía frente a un sistema de gobierno establecido. Los protas son en realidad los malos. Y no sólo eso, sino que además persiguen a nuestros protagonistas por algo que quieren de ellos. En Firefly recuperar a River; en Farscape extraer el conocimiento sobre los agujeros de gusano que tiene Crichton en su cabeza.

Al principio, sopesaba la idea de que precisamente esto último era lo que volvía ambas seríes singulares. No eran Star Trek, donde el USS Enterprise forma parte de una flota superpoderosa que representa al sistema de gobierno más influyente y al que pocos le tosen. No es Stargate donde (exceptuando Atlantis) quien mueve el cotarro es el gobierno americano, una de las mayores superpotencias que existen en la actualidad. Tampoco es una raza tratando de hacer frente a otra como es V o Galáctica…
Pero no. Tampoco es así. Ese mismo esquema está reflejado en otras tantas series o películas. Pensemos en Star Wars, por ejemplo. Tenemos al Halcón Milenario, el Capitán Han Solo, la princesa Leia, Luke, C3PO y R2D2, los rebeldes, el imperio, el malo carismático incluido… Hasta de Xena La Princesa Guerrera podríamos sacar los mismo clichés. Entonces, ¿qué demonios tienen ambas series para que las sienta distintas a las demás?
Dejando a un lado la puesta en escena (por la que, según sus productores, cancelaron ambas series), ¿qué es lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en Firefly, por ejemplo? Los diálogos. Frescos, sin tapujos, sin florituras, ingeniosos, dando una personalidad marcada a cada personaje. Puedes reír, puedes llorar, pero sin duda, tanto los diálogos, como el guión en sí, no te dejan frío, indiferente.
Esa calidad queda reflejada desde el mismísimo capítulo piloto de Firefly. En cuanto a Farscape, no voy a engañar a nadie. Al principio la serie es sosa, sin fundamento, a veces rozando la líena de lo ridículo y absurdo… Hasta que nos encontramos con el capítulo 18 (de 22) de la primera temporada (justo cuando empecé a verla, qué casualidad porque desde entonces quedé totalmente enganchada) y la serie se dirige por fin hacia una meta con la intromisión de un nuevo malo que desbanca por completo al pelagatos que presentaron al principio de la primera temporada. A partir de ahí, el arco argumental que se desarrolla nos tendrá siempre pegados al televisor.

A Firefly no le dieron esa oportunidad, eso es cierto. Había muchas alusiones a los secretos de unos y de otros (el sacerdote, River…) como también sucedía al principio de Farscape. Pero estoy segura que “los manos azules” habrían tenido mucha tela que cortar de no haber cancelado la serie, entre otras cosas. Pero una vez más divago, me ando por las ramas, así que concretemos.
A un guión bien planteado y fresco, se le suma unos personajes que, por mucho que tengan su base en el cliché, son creíbles. Aunque pueda parecer un grupo de héroes, cometen errores, sufren, son vapuleados, sangran, se quejan, trasmiten sensaciones que casi nos resultan imposibles de no empatizar. En definitiva, son humanos como todos nosotros (aunque aquí podría hacerse el chiste y añadir que en Farscape, menos Crichton, todos son cualquier otra cosa menos humanos).
La cuestión es que tanto Joss Whedon (oh, señor tú eres mi máster) como Rockne S. O’Bannon, crearon un mundo en base a algo que podría calificarse de trillado y le dieron forma de tal manera que lució como algo nunca visto hasta la fecha, algo novedoso. Y ojo, no digo que me hayan engañado, pues en ningún momento trataron de vendérmelo como otra cosa distinta a la que en verdad es. Lo que sí descubro es que a eso precisamente que han creado, la forma en la que lo han hecho, yo sólo puedo calificarla de una manera: genialidad.
No sé si los han incluído en la versión española del DVD de “Serenity”, pero en la de Región 1 hay unos contenidos extra magníficos. En particular, hay un documental largo de “making off” donde además cuentan un poco por donde hubieran ido los tiros argumentales de la serie al final de la primera temporada. Y sí, los “two by two, hands are blue” de la “Blue Sun Corporation” tenían mucho que decir
Yo no puedo más que esperar a que se conjuren los astros y, dentro de poco, esa esperada y en preparación serie de Star Wars sea encargada a Joss Whedon (amen), el cual la centre en los viajes del Halcón con un grupo de fugitivos del Imperio por diversas razones (ya sabéis, wookies, jedi ocultos, ladrones de naves . . . el tipo de basura que me gusta
.
Amén, hermano.
Amén.
;-P
Por cierto. Si después de leer este post alguien que no ha visto Farscape decide verla, le recomiendo que la vea en V.O.
Cuando yo la vi en catalán; la echaban por el Canal 33. Este canal emite por dual, así que me grababa los capítulos mientras los veía y luego me los ponía en inglés.
¿Por qué digo esto? Bueno, primero porque ahora que la estoy volviendo a ver, en castellano, aunque al final te acostumbras, me ocurre como en Firefly. El doblaje a veces me exaspera. Por otro lado os perderéis muchísimos gags.
Antes de verlo en V.O. no entendía porqué los otros protas le decían a Crichton que el tío hablaba raro. Y no es más que de tanto en tanto, sobretodo cuando al tío se le va la pinza o está en modo sarcástico “on”, dice expresiones en español.
Gracias por el consejo, hermano…
Me la han pasado en catalán, asi que de momento no tengo muchas opciones, pero veré que puedo hacer…
Desde luego, estoy de acuerdo con Fel al 50% (mas que nada pq aun no he visto Farscape) esta serie es una serie que perdurará en mi memoria (si lo hace en mi messenger y en mi movil aun…). La vimos casi de tirón, y no la terminamos porque el DVD decidio que estaba muy cansado…jejejeje…pero poco mas tardamos. Y sí, tiene algo especial, quizás lo que le pasa a los actores que se mueren prematuramente. Que se convierten en mitos.
Por cierto, no estaria nada mal organizar una partida de Firefly, o irnos a la Hispacon siendo la tripulacion de Serenity…ahi dejo eso, jejeje.