Feed on
Posts
Comments

Batiburrillo con Lobos

Pues sip. Llegó el momento que todos esperábais. Es lo que suele pasar cuando llevo mucho tiempo sin actualizar. La información se acumula y no me apetece poner más de una entrada. Pura vagancia, pero ya me conocéis.

Y empezamos este batiburrillo con Lobos. Después de cuatro largos años esperando a que alguien tuviera la mínima decencia de sacar esta serie en DVD (cosa que no ha sucedido y, sospecho, no va a suceder), finalmente pude ver la temporada completa de esta serie española que, tan amablemente, Antena3 dejó de emitir guaderrepente dejando a tres millones de espectadores con dos palmos de narices. Pero gracias a la página TusSeries.com he podido disfrutar de los nueve capítulos (cinco emitidos por Antena3 y cuatro emitidos por lo que parecía una cadena de la TDT) de esta estupendísima serie. Y además de estupenda, cojonuda, después de un visionado completo.

Por supuesto, al terminar, eres consciente de que te han entrado aún más ganas de patear cráneos de directivos de televisión por el desplante de hace cuatro años y por despreciarla tanto para ni siquiera sacarla a la venta en DVD. La serie daba para mucho. Por supuesto para una segunda temporada más que de sobra. Entretenida, brillante, hasta el punto de conseguir que situaciones totalmente cotidianas y familiares resultaran de lo más interesantes. Altamente recomendable, y hasta aquí puedo leer. Porque si sigo volvemos a lo de siempre: KKtena3.

En cuaquier caso, hace mucho que no veo la tele. De hecho, ya ni siquiera la televisión de pago. Últimamente las series americanas me están resultando insulsas y repetitivas (mismo fondo, distinta perspectiva). Pocas se salvan. Fringe, Cómo conocí a vuestra madre, The Big Bang theory y poco más. De ahí que me pasara a los doramas, pero claro, al ritmo de dos y tres series completas a la semana ha hecho que me pusiera al día, llegara a las que se están emitiendo en el 2009 y tenga que esperar como cualquier hijo de vecino a que alguien tenga la amabilidad de subtitularlas. Y como es un trabajo voluntario, pues no es plan de ir haciendo exigencias en los plazos de publicación. Pero bueno, ya hablaré de doramas en otro momento, porque merecen la pena, en serio.

Así que cuando te queda poco que ver e ir al cine te apetece entre poco y nada, acabo en el videoclub. ¿Pintoresco? Una que es así. Tampoco es que ahí haya mucho que ver, pero sin comerlo ni beberlo acabas como el que no quiere la cosa en la sección infantil, y descubres que no sólo en La casa del libro colocan como les da la gana los títulos en las estanterías. ¿Aparecen niños en la carátula? Entonces fijo que es para críos. Pero entonces tú decides leer la sinopsis y te dices “coño, una peli de ciencia ficción pa nanos”, te la llevas a casa y mientras estás viéndola te preguntas “¿sabrán los niños deletrear post-apocalíptico o distopía?”. Cuando acaba, esperas pacientemente los títulos de crédito y, tal y como esperabas, asientes. “Basado en la novela de fulanito o el relato de menganito”. Relato y novela que esperas conseguir porque claro, como es para niños ¿cómo es posible que ellos hayan leído esas cosas a su edad y tú aún no?

Ah, sí, bueno. El título de las películas que mencionaba: Mimzy y En busca de la luz (City of Ember). El primero va de viajes en el tiempo (y… algo más que no puedo contar para no desvelar nada) y el segundo es un post-apocalíptico donde los últimos humanos que quedan sobreviven en una ciudad bajo tierra y cuyo funcionamiento comienza a ser más que precario. De Mimzy ya habló Rudy en su blog, así que si queréis echarle un vistazo… City of Ember, por otro lado, es la primera novela de la tetralogía Books of Ember de Jeanne DuPrau y que espero poder leer pronto. Aunque sólo sea para compararla con la adaptación cinematográfica. En serio, ciencia ficción que mola.

Eso sí, admito que el final de la película desluce un poco los excelentes 80 minutos previos de metraje, pero no quita que un adulto la vea sin necesidad de estar acompañado de un niño para disfrutarla como se merece.

Y bueno, aunque aún hay más cosas que contar en este batiburrillo, mejor lo dejo aquí para no amuermar al personal. Así que… estas han sido mis recomendaciones de la semana, espero que a alguien le pique la curiosidad y las disfrute como yo lo hice en su día. Para cualquier reclamación… no me hago resposable :-P

PD: Por cierto, he añadido una categoría de links llamada Recovecos donde encontraréis enlaces interesantes para conseguir doramas, j-music, anime…

Después de poner la entrada Yo denuncio, he visto un buen número de visitas que han accedido a través de la búsqueda “cómo denunciar a un profesor” o similares. Desconozco las causas que hay detrás de esa búsqueda, sin embargo, para los casos en los que existe un claro abuso de poder o  incluso acoso psicológico, después de todas las pesquisas e indagaciones que he hecho para la situación de mi hermano, creo que sería bueno exponer aquí los pasos que hay que seguir para poder denunciarlo. Espero, sinceramente, que a alguien le sirva de algo.

Pero antes de empezar con los pasos a seguir, quiero aclarar primero dos cosas: A) Las averiguaciones que hice respecto a denunciar un caso de este tipo fue para un instituto de enseñanza superior. B) Si el abuso de poder se refiere a algo físico, estamos hablando de un caso penal y no civil, en cuyo caso recomiendo ir directamente a la policía. A lo que yo me refiero es a cuando un profesor le hace la vida imposible a uno o más alumnos tal y como explico en el post que mencionaba arriba.

Y ahora sí, entremos en materia:

PASO 1: Diálogo

  1. Lo primero es ir al tutor a explicarle la situación y ver qué es lo que se puede hacer.
  2. Si el tutor es precisamente quien nos hace la vida imposible o bien vemos que la situación no ha cambiado, hay que ir directamente a hablar con el director. Nada de al Jefe de Estudios. A Dirección de cabeza.

IMPORTANTE: Si presentamos un escrito, bien reglado bien de nuestro puño y letra, en el mismo momento pedir SIEMPRE un duplicado de lo que se ha presentado CON el sello del centro. Si no, os aseguro que los papeles se pierden con una facilidad…

PASO 2: Inspección Educativa

Si el centro pasa de nosotros, si nos presiona con que lo dejemos estar, si empieza a decirnos que no se puede hacer nada… entonces hay que pasar por encima del centro. No es ninguna barrera infranqueable. Hay gente por encima de ellos. Está la Inspección Educativa, que se muere por recibir casos, ya que si nadie denuncia poco pueden hacer salvo las inspecciones de rigor.

  1. Cada provincia tiene su Dirección Territorial de Educación. Si vais a la página del Ministerio de Educación, en principio allí podréis encontrar dirección y teléfono al que poder dirigiros. Pero ojo, la información no está actualizada, así que no os fiéis del todo. A mí me tocó hacer la búsqueda por internet y pude dar con el listado de inspectores educativos.
  2. Una vez accedes al listado, lo mejor es llamar al 012 y preguntar qué inspector educativo os corresponde para vuestro centro. Os indicarán el nombre y el horario de atención que tiene. Luego sólo tenéis que buscar en el listado y daréis con la dirección de correo electrónico y un número de teléfono al que llamar. A partir de ahí es explicarle al inspector vuestro caso para que pueda intervenir. Éste os informará de lo que podéis hacer, lo que no, y se pondrá a trabajar en vuestro caso.
  3. Si por alguna de aquellas veis que vuestro caso no parece avanzar aún después de haber hablado con el inspector educativo o bien lo que queréis es poner una denuncia directamente pasando de intermediarios, lo mejor es acudir directamente a la Dirección Territorial de Educación y agenciaros un impreso de Solicitud General. Una vez lo rellenéis (y adjuntéis la documentación que creáis pertinente) lo entregáis en la mesa que corresponda dirigiendo vuestra solicitud al Director/a Territorial. Os darán una copia sellada para que quede registrada la denuncia y, a partir de ahí, sólo queda esperar.

CONSEJOS:

Aunque suene poco alentador, es muy probable que el centro trate de encubrir el caso, y os repetirán hasta la saciedad (incluso muchos de vuestros compañeros) “no se puede hacer nada”. Esto no sólo NO es cierto, sino absolutamente FALSO (cito palabras textuales de la inspectora educativa con la que hablé para que no creáis que lo digo yo porque sí). La única dificultad que puede haber es que la denuncia sea puesta por una única persona, ya que ahí se trata del testimonio de una persona contra otra y es más difícil de demostrar. Cuanta más gente denuncie, mejor. O por lo menos que aparezca algún testigo a parte de uno mismo.

“Es que si firmo me van a coger manía”. Este es un temor muy común y lógico, para qué negarlo. Sin embargo las cosas no funcionan así. El centro no va a ser tan idiota como para presionaros habiendo inspección de por medio (sería daros más armas contra ellos) y si lo hace, sólo tenéis que recordarle que los impresos de Solicitud General son gratis y que van a estar atendiendo a inspectores educativos hasta el fin de los días.

Ahora bien, si el problema lo tenemos con las notas/exámenes, no debemos dejar la oportunidad de reclamar. También en este tipo de casos tenemos muy asumido que no se puede hacer nada. Que el profesor es quien tiene la última palabra y no hay más que hablar. Pues eso TAMPOCO es cierto. Las resoluciones no son inmediatas, claro, pero estamos hablando de nuestro propio futuro y no deberíamos dejar que otro nos lo gobierne a su antojo. Así que a reclamar se ha dicho.

El procedimiento y plazos están regulados por la Resolución de 23 de enero de 1990 de la Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa (DOGV 1.239, de 07/02/90),
básicamente el proceso y plazos son los siguientes:

A. Pruebas o exámenes parciales

  • Solicitar aclaraciones al profesor/a

Si no se está conforme

  • Escrito al Director en 3 días hábiles desde la comunicación de la calificación
  • El Jefe de estudios en los 3 días siguientes constituye una comisión y elabora dictamen, que confirma o rectifica
  • El Director notifica en 2 días desde la recepción del dictamen el resultado

En calificaciones parciales aqui finaliza la reclamación

B. Calificaciones de carácter final

  • Soliciotar aclaraciones al profesor/a

Si no se está conforme

  • Escrito al Director en 3 días hábiles desde la comunicación de la calificación
  • Al día siguiente el Director constituye la comisión y analiza dos conceptos:

- Adecuación de las pruebas a objetivos y contenidos.
- Aplicación correcta de los criterios de evaluación.

  • La comisión emite informe en máximo 3 días
  • El Director resuelve en 2 días y notifica al interesado

Si persiste la reclamación

  • Nueva reclamación ante el Director en 3 días desde la recepción de la notificación
  • Al día siguiente de la recepción, el  Director remite el expediente a la Dirección Territorial de Educación
  • La Dirección Territorial resuelve en 15 días previo informe de la Inspección de Educación
  • Contra la Resolución de la Dirección Territorial cabe recurso de alzada ante la Dirección General de Ordenación.

Recomendaciones/recordatorios finales:

a) Olvidad eso de “no se puede hacer nada” por mucho que os lo repitan como un mantra. Quien lo repite una y otra vez está jugando con la desinformación.  La inspección Educativa está para algo, pero si no les dais armas, si no denunciáis, ellos no van a saber por la gracia divina de que en ese centro está ocurriendo algo.

b) SIEMPRE que presentéis un papel, una reclamación o lo que sea, pedid COPIA y SELLO. Si no lo hacéis os aseguro que los papeles “los van a perder”.

c) Cuantos más demandantes o testigos podáis presentar en la denuncia, mejor que mejor. Ahora bien, si siempre os pillan a solas, grabación al canto.

d) Si no se está de acuerdo con una calificación, RECLAMAD. Si el procedimiento existe es porque hay más gente en vuestra situación y, por tanto, SÍ se puede hacer algo.

e) Paciencia. Nunca perder los nervios. Evitad la desinformación. Hay más gente dispuesta a ayudaros de lo que creéis, sólo debéis renuir el valor necesario para dar el paso y veréis como no era para tanto.

Espero que estas indicaciones os sirvan para dar ese paso.

Adicta a los Doramas

Sin duda encontrar la página web de Asia-Team ha sido descubrir todo un mundo. En principio entré para poder dar con un montón de pelis asiáticas (y japonesas sobre todo) que sabía que ni de coña iba a encontrar en nuestro país. Pero, oh cielos, no sólo había películas, sino también bandas sonoras, J-music, mangas, anime y, Diox, ¡doramas!

Los doramas son series japonesas en formato de 11 capítulos (generalmente; no siempre) de unos cuarenta y cinco minutos de duración cada uno. Hay muchas adaptaciones de mangas, pero vamos, que se puede encontrar de todo. Y, aunque tengo que asegurarme, hasta la fecha no he encontrado series de más de tres temporadas (como casos excepcionales). Lo normal es que se cierre la trama en una misma temporada o dos como mucho. Eso mismo ha hecho que me enganche a este tipo de series y que cada poco esté buscando nuevas perlas.

Y es que los japoneses tienen una manera muy peculiar y muy propia de contar las historias. Tal vez por eso hay mucha gente que no consigue entrar, engancharse, con los animes. Una forma dramática y, a veces, repetitiva en algunos elementos de la historia hasta decir basta, como con una enorme tendencia al kawaii (volverlo todo bonito y entrañable). Por otro lado tienen la sana costumbre de hacer algo que me encanta. Diferenciar a los dos tipos de malos. El malo maloso sin remedio, despreciable en todo su esplendor; y el malo maloso al que se le coge cariño porque, sencillamente, a alguien le tenía que tocar ser la otra parte en la historia.

Hasta le fecha he visto completas: Densha Otoko, Hana Yori Dango (1 y 2), Gokusen (sólo he visto la primera temporada de las tres que hay; y es que me decepcionó un poco), Hanazakari no kimitachi e y Maou.

A falta de los capítulos finales: Akihabara@DEEP (qué locura de serie, sin sentido, pero en momentos genial) y Voice (la más moñas, de lágrima fácil, pero que no puedo dejar de ver).

En el tintero tengo las de misterio: Xenos, A million stars fall from the sky, Bokura no yuuki y Puzzle. Si es que no puedo parar. Ains…

¿Cuáles serían mis recomendaciones para aquellos que tengan curiosidad? Pues… Veamos. Hana Yori Dango está bien, pero para series de instituto recomiendo la locura que es Hanazakari no kimitachi e. Hasta el capítulo tres no decidí que me gustaba. Va de una chica que se “disfraza” de tío para poder entrar en un instituto privado sólo para chicos. Una vez que consigues pasar por el alto que “joder, por mucho que se vista como un chico parece claramente una tía”, las risas están aseguradas. Es muy, muy en plan anime, con escenas absurdas, más que comunes en este tipo de formato. Altamente recomendable.

Y en plan algo más serio, Maou. Al principio, sobre todo, algunos de los diálogos son flojuchos, pero es la trama general la que engancha de todas todas, aún a pesar de toparte con pistas obvias en plan El código da Vinci. La historia gira en torno a un asesino en serie que manipula a otros para cometer los crímenes en su lugar, y el policía que trata de resolverlo. Es en realidad un remake de la serie coreana The Devil, por lo que tengo entendido mucho más oscura y retorcida que la japonesa, pero como digo: recomendable.

Desde aquí os invito a verlas y más si, como yo, estáis un poco hartos/as de las típicas series americanas. Algo nuevo y fresco no viene mal de tanto en tanto. Pero no me voy aún sin antes poneros el opening de Maou (pena que la calidad de imagen no sea muy allá, porque la canción se sale) y el tema principal de Hanazakari no kimitachi e con algunas escenas de la serie, aunque no se pueda apreciar en general la locura de serie que en realidad es.

Un nuevo comienzo

Así se tituló el último evento rolero del universo UC-Crow. Aunque a estas alturas ya debería llamarse UD si tenemos en cuenta que el escenario de juego está a años luz de distancia de la cuarta entrega.

La Saga Kalion (también llamada por algunos Éxodo), me ha permitido, de alguna manera, volver a los orígenes sin necesidad de repetir patrones. En la Saga Nueva Colonia los habitantes del planeta principal trataban de organizarse y surgir como sistema independiente del Consejo. Eso no debería tener mayor mérito si no fuera porque gran parte de la sociedad estaba formada por piratas, contrabandistas, mercenarios, y en general, olvidados y proscritos del UC. Y lograron su objetivo. Vaya si lo lograron.

Visto así, podría parecer que las dos sagas son casi la misma. Al fin y al cabo, todo aquel que pudo pagarse un pasaje en la Kalion subió a bordo, sin importar su procedencia. Nadie hizo preguntas. Así que aparte de granjeros, mineros y demás gente “de bien”, hay un buen número de personas con “pasado oscuro”. Y es precisamente en manos de estos últimos donde reside la posibilidad de que surja una sociedad próspera. Porque conocen el “lado oscuro”, saben cómo combatirlo y, si están dispuestos a ello, pueden tomar difíciles decisiones que la “gente de bien” no se atrevería ni siquiera a plantearse. De hecho, mientras redactaba las fichas para este evento, no podía evitar pensar en la serie Deadwood. Quien haya visto esta serie tal vez entienda a qué me refiero.

Mientras en Nueva Colonia todo estaba establecido ya, sólo había que dar el siguiente paso, en Kalion empiezan totalmente de cero. No hay un sistema de leyes más que el de convivencia, no existe sistema económico salvo el socorrido trueque, no tienen funcionariado… Y, otra diferencia notable con NC, sus decisiones sólo afectan a su propia supervivencia y no al destino de otros planetas del sistema. Básicamente porque están completamente solos y aislados.

La space opera pura y dura me encanta. No obstante, en todo lo que he escrito y desarrollado para este universo siempre he tratado de colar temas como el mal es un punto de vista (el enemigo de uno es el héroe de otro), el choque cultural, la organización de sociedades de base común, pero en distintas situaciones y circunstancias… Y si mis jugadores siguen tan entusiasmados como parecen, sospecho que la Saga Kalion va a ser un buen caldo de cultivo para desarrollar todos estos temas.

Porque es gracias a ellos, desde el primero al último, que el Universo Crow sigue creciendo y evolucionando. Parecía que después de diez años no tenía nada más que ofrecer, pero sólo era eso. Lo parecía. El UC ha quedado atrás, pero el UD sigue despertando interés. Gracias. Gracias a todos vosotros por no dejarlo perecer.

.

PD: Más información sobre este último evento en Tierras de Penumbra.

Cuando una encuentra perlas como ésta entre sienes y sienes de títulos, no puede más gritarlo a los cuatro vientos. Quedáos con este título. Crows Zero. Im-presionante. ¿Y la banda sonora? Sencillamente genial.

Supuestamente este título tendría que haber llegado a nuestro país directamente en DVD a finales de octubre del pasado año, pero no he dado con ella por ningún lado. Pero si consigo dar con ella, sin duda va directita a mi colección especial y personalísima.

Si te gustó The Warriors y ver a un montón de adolescentes zurrarse de lo lindo en Battle Royal, sin duda Crows Zero es lo que andabas buscando. La trama es bien simple: el prota, Genji, para demostrarle a su padre (un jefe yakuza) lo machote que es, decide hacerse el dueño de Suzuran, el instituto más marginal que os podáis echar a la cara. Para ello tendrá que ir reclutando a los macarras más macarras del instituto para poder hacer frente a Serizawa, el tipo al que nadie se atreve a enfrentarse.

No he leído el manga en el que está basado (al parecer todo un éxito de ventas en Japón), aunque, por lo que tengo entendido, la película es en realidad una precuela. Y según he visto por ahí, ya han hecho segunda parte de la peli… que sospecho será más de lo mismo. Pero no me importa en realidad. Con que mantenga la esencia de este “Zero” me conformo.

Os dejo con el trailer en japo sin subtítulos, pero si sois mu tiquismikis os dejo también el trailer internacional. Aunque a cinco minutos y pico llamarlo trailer me parece un poco excesivo.

PD: En el tintero aún me quedan unas cuantas pelis más light, en plan palomitero total, como Kung Fu Hip Hop, The Iron Ladies o Be a Man Samurai School. Aunque espero que las que me sorprendan de verdad sean las koreanas Hansel y Gretel, y Public Enemy. Esperemos que alguna merezca mención en este blog tanto para bien… como para mal. Qué leches :-P

Yo denuncio…

Siempre pensé que los americanos eran unos exagerados con las denuncias y los pleitos; que por cualquier chorrada, a la que sólo se le aplicara un poco de sentido común, no haría falta entrar en tediosas querellas. Sin embargo, esa… llamemos cultura de la demanda, consigue que las compañías o, simplemente, los que están al mando, se anden con mucho ojo.
Lo que a primera vista, como digo, parece una chorrada, a veces lamento que no sea así en España. Por supuesto, los delitos mayores se denuncian (aunque no todos, lamentablemente), sin embargo, parece como si en vez de la cultura de la demanda tuviéramos asumida la cultura de “no merece la pena” y muchos se aprovechan de ello. Por ejemplo, ¿A cuánta gente conocéis que haya tenido alguna movida con Telefónica? Yo mismamente debería haberlos denunciado por incumplimiento de contrato y, en vez de eso, acabé pagando cincuenta euros de multa por cambiar de compañía.
No sé si la culpa la tiene la pereza que da enmarronarse con papeleos, acabar hasta las cejas de llamadas arriba, llamadas abajo, para que te hagan caso, o si se resume en la impaciencia por una resolución que va a ser de todo menos rápida. Así que acabas pagando por algo que no deberías, pero pasas rápidamente a otra cosa y te olvidas de ella. Y de alguna manera, siempre engañosa, crees que has ganado. “Ajá. Ya no van a sangrarme más esos cabrones”. Pero que te vayas no les molesta tanto porque tienen a millones de clientes más, así que la pérdida no les supone ningún trauma.
También puede que se trate de la cultura de “no merece la pena el esfuerzo” o “no va a servir de nada”, asumiendo que las personas que tienen cierto poder o que están algo más arriba tienen carta blanca para hacer lo que les plazca y que nosotros, simples currantes, no tenemos la menor oportunidad de ganar.
Sí. Creo que algo de eso tiene buena parte de la culpa. Cedes en el colegio, cedes en el trabajo, cedes con la compañía de teléfonos, cedes con el que supuestamente tiene el poder. El poder para suspenderte si le place, el poder de despedirte, el poder de tener unos abogados caros que tú no te puedes permitir… ¿Y cuando vuelves la vista atrás qué descubres? Que te han pisoteado demasiadas veces y que sólo te quedan dos alternativas: seguir quejándote aunque sea con razón y asumir que las cosas van a seguir así para el resto de tu vida o decir basta. Poner un límite a tu dignidad y decidir que quien sobrepase ese límite no puede salir impune. Llamadlo orgullo si queréis, yo prefiero seguir llamándolo dignidad. Como solía decirme mi madre: el tiempo de los esclavos pasó hace tiempo.
Desde hace unos años es frecuente ver en los medios cómo la pérdida de autoridad de los profesores ha propiciado que estos se vean indefensos ante la altanería del alumnado hasta el punto de llegar a la violencia física. Me parece algo no sólo deleznable, sino que además tengo la sensación de que no se están tomando las medidas oportunas para que este problema desaparezca de las aulas. Sin embargo, hasta el día de hoy no he visto ni una sola noticia sobre el abuso de poder de un profesor frente al alumnado. Algo que sin duda debe ocurrir desde tiempos inmemoriales. ¿Es porque no es noticia o porque asumimos en estos casos que el profesor tiene razón?
Es común oír la expresión de “es que el profesor me tiene manía”. Y aunque suele ser una excusa bastante frecuente, me pregunto ahora en cuantos casos la afirmación está más que fundada. Cuántas historias, cuántas anécdotas he vivido en mis propias carnes, he visto cómo sucedían delante de mis ojos o he escuchado en boca de otros que, pensadas con seriedad, de graciosas tienen más bien poco. “Te suspendo porque sabes demasiado”. “No sé si ponerte un cinco o un diez”. “Te suspendo para motivarte”. “Te suspendo porque sé que apruebas sin apenas estudiar y yo quiero que estudies y te lo tomes más en serio”. La última que puedo añadir al repertorio: “te dejo hacer el examen porque soy así de comprensiva”. De haber estado presente mi respuesta habría sido: “No, hija de la grandísima, hago el examen porque es mi derecho como alumno. Mi derecho a que me examinen”. Habría sido más diplomática, eso sí. Pero no demasiado.
Por si no lo sabías ya, desde hace unos meses estoy en trámites para denunciar a una profesora y, si es posible, al propio centro. ¿Por qué? Porque no estamos en tiempo de los esclavos. Porque independientemente de la edad todos tenemos nuestra dignidad y quien la pisotea no debería quedar impune. Porque en un centro educativo se imparte educación. Pero no una educación unidireccional, sino bidireccional. Los alumnos deben ser respetuosos con sus profesores, pero los profesores no deben, en ningún caso, ser intocables y, por tanto, deben mostrar el mismo respeto hacia sus alumnos. Si un profesor insulta, humilla, amenaza y grita continuamente a sus alumnos no puede exigir un respeto que no se merece. Y lo que es intolerable es que el centro, conocedor de esta conducta que se lleva sucediendo en los últimos años no sólo no haga nada, sino que además lo encubra. Es más: cuando un alumno decide que ya es suficiente, que no tiene porqué tolerar más el acoso, y acude al director para que intente poner remedio a la situación, ¿la respuesta del centro cuál es? “Si no quieres poner en peligro tu titulación debes ir a la profesora y pedirle disculpas por haberle puesto una amonestación”.
Para mí, personalmente, no sólo me atufa a amenaza, sino que sin duda es un abuso de poder. Y ahí es cuando uno debe tomar una determinación. ¿Dejo que me pisoteen o apechugo con las consecuencias y voy a por ellos, a la yugular?
Yo digo basta de vivir en la cultura del miedo. La masa debe comprender que tiene más poder del que cree. Porque si todos los alumnos afectados se unieran y pusieran una demanda colectiva, el centro no tendría alfombras suficientes para esconder la mierda debajo.
Mi primer año en la universidad, los alumnos de segundo curso vinieron a pedirnos por favor que firmáramos unos papeles para echar a uno de los profesores que íbamos a tener y que ellos ya habían sufrido el año anterior. Muchos se opusieron y se armó un gran revuelo. “Es imposible echar a un profesor, y como no lo vamos a conseguir, al estar nuestros nombres en esa hoja nos van a amargar la carrera”, decían los que se oponían. Yo firmé, como tantos otros. Se echó al profesor y acabé mi carrera sin mayores incidentes. La masa es poderosa. ¿Por qué lo olvidamos tan a menudo cuando se trata de ponerle fin a una injusticia? Existen los inspectores educativos, por el amor de dios, y estoy segura que les gustaría poder hacer más cosas, pero hay que darles las armas que necesitan o si no seguirán con las manos atadas. Y los culpables volverán a salirse con la suya.
¿Por qué no oigo esto en las noticias? ¿Porque es algo que se da por supuesto que siempre ha existido y siempre existirá? Ninguna persona debería ser dueña del destino de otra. Puede que lo permitamos como individuos, pero no debería ser aceptable socialmente. El abuso debe ser erradicado. Tanto del alumando al profesorado, como del profesorado al alumnado. Pero claro, supongo que el segundo no vende tantos periódicos.

Estoy de rebajas, oiga!

Desde que estudio japonés tengo siempre de fondo música de aquellas tierras lejanas. Bandas sonoras principalmente, que es lo que más fácil me resulta conseguir en mp3. Siempre que puedo, intento buscar cosas nuevas, pero al final, lo único que he logrado hasta ahora es tener guardados un montón de enlaces a vídeos de youtube que, en definitiva, me resulta más barato y más rápido de acceder. Aunque con ello no consigo una Lista de reproducción que no sea un engorro.

Las búsquedas de la última semana se han centrado sobre todo en el hip hop, y buena parte de la culpa la tiene Peras, aunque él no lo sabe, claro. Y tampoco me voy a explayar en el porqué. Sólo decir que esta entrada se la dedico, y que de paso adjunto las letras de las canciones para que nos entendamos todos :-P

De más hard a más light (por calificar de alguna manera el estilo), empiezo por Aquarius. Me encanta este grupo y, al menos para mí, son de los que más se curran la letra. Para muestra este Koko Tokyo.

Sin salir del país del sol naciente, algo más suavecito. Descubrí al grupo después de conseguir la banda sonora de Naruto Shippuden. No es que la letra sea un prodigio de ingenio, pero plasma bastante bien el espíritu de la serie y es pegadiza como ella sola. Así que aquí os dejo Hero’s come back del grupo Nobodyknows+.

Por último, damos un saltito y nos vamos hasta Taiwan. Volví a ver Kung Fu Dunk hace poco (con Peras precisamente) y me acordé de Jay Chou y de su etapa pre-moñas. Porque mira que se ha vuelto moñas este hombre. Jay, tú antes molabas, tío.

Os dejo pues el último vídeo de hoy. Herbalist Manual para los que no tenemos ni pajolera idea de taiwanés… si es que en realidad no está cantando en cantonés o mandarín.

PD: Hablando de orientaladas, no puedo despedirme aún sin mencionar la última película japonesa que he visto. Tokyo Gore Police. A quienes les moló The Machine Girl no pueden dejar pasar la oportunidad de ver… esto. Yo aún estoy buscando mi mandíbula, en serio.

El Camino del Héroe

Admito que tengo un poco (bastante) olvidado el blog. No hay excusa, en realidad, salvo decir que hace unas semanas desempolvé finalmente mis apuntes de japonés y que, desde entonces, les estoy dando caña. ¿Por qué? El detonante definitivo fue la serie anime Bleach.

Después de varios meses visionando películas en japonés, y tras ponerme al día con la serie Naruto Shippuden y Blood (que aún a pesar de tenerla en castellano acabé viéndola en japones porque el doblaje no me convencía), empecé, como digo, a ver Bleach, y para mi sorpresa había momentos en los que entendía lo que decían. Y no sólo eso. Había veces que hasta pillaba los errores de matiz en los subtítulos. Supongo que ese fue el momento clave en el que me decidí.

Pero bueno, esta entrada no es acerca de mis avances en el nihongo, sino, como reza el título, sobre El Camino del Héroe. Porque la fórmula me funciona y concuerda con mi euforia de unas series frente a otras.

Fue en una de las conferencias de la pasada EstelCon donde explicaron qué era y, a pesar de lo obvio, no caes en la cuenta de su obviedad hasta que te lo pasan en diapositivas. Así pues, ¿por qué Naruto y Bleach son, a día de hoy, mis dos series favoritas? Porque repiten la fórmula de dos series que me marcaron en su día: Dragon Ball y Caballeros del Zodiaco.

La primera comparación me resultó bastante evidente desde el principio, aunque la trama, por supuesto, no sea la misma. Tenemos a Goku que se trasforma en un enorme gorila sin control y a Naruto que se trasforma en un demoníaco zorro de nueve colas también devastador. Tenemos a Piccolo por un lado y a Gaara por otro. Tenemos los maestros que los van formando como el Genio Tortuga o Kaito, en contraposición a Kakashi y a Ero-senin. Tenemos el Campeonato de Artes Marciales en una serie y el examen para Chuunin en la otra… Son pequeños detalles que se van sumando, puede que sutiles para algunos, pero que en mi caso me cuadran perfectamente. Es el desarrollo del niño-héroe, inocentón, noblote, que ha crecido aislado y que va descubriendo sus orígenes (porque su nacimiento encierra un misterio). Por el camino, con cada batalla, va convirtiendo a sus enemigos en amigos o aliados por su nobleza, su empatía y su carisma.

Con Bleach admito que me costó más hallar la comparativa. Las tripas me rugían que la había y que una vez diera con ella sería más que evidente y entendería por qué me funcionaba tan bien. Entonces un día, sin más, mi mente hizo clic y lo vi. Caballeros del Zodiaco, por supuesto, cómo no me había dado cuenta antes. Sólo había que sustituir las katanas (o mejor dicho las Zanpakuto) por armaduras molonas. Y entonces no puedes evitar sonreír cuando hablan de los 13 capitanes de los 13 escuadrones y piensas en las 12 casas con los 12 signos del zodiaco.

La similitud, por supuesto, es más sutil, pero una vez hecha la conexión… El tipo de batallas, la sangre a chorros, los personajes que mueren pero en realidad no mueren y vuelven a la carga como si tal cosa, el Shikai o el Bankai no son más que “dame tu fuerza pegaso”, incluso el maloso Aizen tiene cierto parecido (conceptualmente hablando) con el hermano de Atenea. Como digo, todo sutil, pero ahí está.

Supongo que a la mayoría (y más si no han visto las series de las que hablo) todo esto que acabo de decir se la traerá al pairo, pero yo no puedo más que… maravillarme no sé si sería la palabra, y sorprenderme no se le acerca ni por asomo. Aunque tal vez decir que el cliché funciona. Y funciona más que bien, por mucho que se diga que las comparativas son odiosas. Pero al final, las historias que perduran no son más que revisitaciones de un mismo patrón. ¿Eso es malo? No. Es lo que mola y punto.

Así que si no habéis visto estas series y en su día os gustaron Dragon Ball y/o Caballeros del Zodiaco, no os las podéis perder. Yo seguiré disfrutando de lo que espero se convierta en el laaargo camino del héroe.

Parodia de los personajes de Bleach como si fueran de Naruto

Todos los años, los del grupo Avalón y allegados hacen para la Noche de Reyes un Amigo Invisible. Los regalos tienden a ser coñones, algunos hechos a más mala baba que otros, pero en general son para pasar un buen rato riéndonos de nosotros mismos y, ya puestos, por qué no decirlo, de los demás.

La tendencia general es la confección de kits. El kit del manitas, el kit del aspirante a arqueólogo, el kit del bilbaino para sobrevivir fuera de bilbao, el kit de asturianización… con los complementos más variopintos. Y este año (mi segundo año ya, si no me equivoco), por fin he recibido mi propio kit. Y cómo mola el mío, para qué engañarnos :-D

Porque en el 2008 fui una nena buena, pero mi Amigo Invisible decidió que para este 2009 no estaría mal que también fuera buena con aquellos que me rodean cuando juego al Jungle Speed. Para quienes no lo sepan, un juego de mesa bastante sencillo y en apariencia… inofensivo… hasta que se rompe una maceta, la gente vuela por encima de la mesa o se aparta de ella con la rapidez de un karateka o al día siguiente amaneces con un bonito rastro de arañazos entre otras lindeces. De ahí mi kit de Prevención de Riesgos para el Jungle Speed y que, como bien dice en la hoja de instrucciones consta de lo siguiente:

Fase 1: Manicura - Se procurará eliminar cualquier tipo de uña aflada en ambas manos reduciendo las uñas a su mínima expresión.

Fase 2: Limado - Para uñas difíciles, limado industrial. El kit se complementa de limas de diferentes tamaños apropiadas a tal efecto. Incluye la de 140mm para casos extremos.

Fase 3: Otros Juegos - Si el riesgo sigue siendo alto se procurará cambiar a otros juegos más pacíficos.

La verdad es que mi Amigo invisible lo ha clavado pero que muy bien, y pienso hacer buen uso de mi kit. Mola que te cagas, y lo que me he reído mientras lo abría… Jajajaja XDDD

Asias!

Ayer leo una más que triste noticia en el grupo de correo AsturRol. Una noticia que me ha dejado tan perpleja como con unas ganas enormes de partir dientes. No. No me ando con florituras ni con pinzas respecto a lo políticamente correcto. Hay demasiado gilipollas suelto al que no le dieron una hostia a tiempo cuando era niño. Así de simple.

La Forja es un club de rol con 16 añitos de existencia y que tiene su local en Mieres, en un colegio concretamente. Comparten edificio junto a otras asociaciones culturales y, para mí, son los que más actividades y promoción hacen de los juegos de rol en Asturias, cosa que les agradezco enormemente.

Pues bien, después de sufrir varias pintadas con enunciados como FRIKIS (obviamente en plan muy despectivo) o FRIKIS K MOCES MAS FES TENEIS (traducido: Frikis, que tías más feas tenéis, haciendo referencia a las socias del club), el jueves pasado dichos vándalos, según la prensa, unos hijos de puta a mi entender, decidieron prenderle fuego al local de La Forja. Y si leéis el artículo publicado en La Voz de Asturias o vais directamente a la web de la asociación, veréis que podría haber sido mucho peor.

La verdad, no tengo palabras. Bueno, sí, unas cuantas sí, pero no muy agradables de leer o de oír. Es una lástima que poco más pueda hacer por mi parte, salvo denunciar públicamente lo sucedido y brindar mi apoyo a La Forja. No es mucho, pero hacer eco de esta noticia lo entiendo más que necesario.

Older Posts »